Pepe Moral conduce a los corrales a «Jarretero», de Victorino Martín, indultado el sábado en Illescas
Pepe Moral conduce a los corrales a «Jarretero», de Victorino Martín, indultado el sábado en Illescas - JOSÉ LUIS CÁRDENAS
Toros

El indulto, a debate

Este año se ha perdonado la vida a ocho toros en la región, uno más que los siete sumados entre 2015 y 2016. ¿Son más bravos que nunca o se ha rebajado el nivel?

TOLEDOActualizado:

El sábado en Illescas Pepe Moral indultó a «Jarretero», de la ganadería de Victorino Martín, el octavo toro al que este año se le ha perdonado la vida en Castilla-La Mancha después de «Fusilero», «Apagado», «Fumado», «Juguetón», «Bodeguero», «Orgullito» y «Pocosol».

¿Ocho indultos son muchos o pocos? Pues si se tiene en cuenta que cada temporada se lidian miles de toros en la región, es evidente que son muy pocos. Ahora bien, si se contextualiza la información y se añade que en los dos últimos años se perdonó la vida a siete toros (cuatro en 2015 y tres en 2016), también parece claro que el indulto se está poniendo de moda como forma de premiar a los mejores astados, que no siempre son extraordinarios.

Sirvan como ejemplo los dos últimos indultos en Castilla-La Mancha. El 23 de septiembre, en «La Caprichosa» de Talavera de la Reina, Paco Ureña logró que a «Pocosol», de la ganadería El Tajo, se le perdonase la vida. Según Tirso Yuste, presidente de la plaza talaverana, básicamente Ureña se negó a matar a «Pocosol»: «¿El toro fue excepcional? No, pero el torero salió con ganas de pedir el indulto y la gran mayoría del público lo exigió de una manera muy vehemente. Yo le dije al torero en cinco ocasiones que matara al toro y hasta le di un aviso. ¿Qué habría pasado si no hubiese concedido el indulto? Pues, como mínimo, tendría que haber salido escoltado de la plaza».

El pasado sábado, en Illescas, sucedió más o menos lo mismo. Pepe Moral realizó una faena cum laude a «Jarretero», pero a la hora de matarlo se perfiló, compuso la figura y, como no tenía ninguna gana de tirarse al morrillo, retrasó el momento hasta que la presión del público casi obligó al presidente a sacar el pañuelo naranja.

Yuste, veterinario de profesión, dice que en el caso de Talavera no tenía ningún problema en otorgar el indulto, porque así lo exigía la mayoría, pero advierte de un (pequeño) inconveniente: en Castilla-La Mancha no se puede perdonar la vida a los toros en las plazas de tercera categoría. El incumplimiento del reglamento acarrea sanción administrativa, aunque esta es solo la teoría. La práctica dice que cada caso es un mundo.

El empresario Joaquín Romera recuerda que en 2007 pagó una multa de 3.000 euros por el indulto de un novillo en Méntrida. Tirso Yuste dice que en ningún caso el organizador del festejo debe pagar por ello, que la responsabilidad recae en el presidente o el torero. Recuerda que hace años hubo un festival en Talavera con erales en el que un concejal concedió un indulto y se le multó con 3.000 euros, aunque después de recurrir solo desembolsó 300. Respecto al indulto de «Pocosol», que el propio Yuste otorgó a sabiendas de que no podía, este se justifica aludiendo a un artículo del reglamento «que dice que el deber del presidente es velar por el correcto y pacífico desarrollo del espectáculo». De ahí que espera evitar la sanción administrativa.

Para terminar de complicar el asunto, hay veces en las que simplemente no ocurre nada. Por ejemplo, hace unos meses Sánchez Vara indultó dos toros de la ganadería portuguesa de Oliveira Irmaos en menos de 24 horas, en Almoguera y Lominchar. El torero de Guadalajara asegura a ABC desconocer que en Castilla-La Mancha no se pudiera indultar en plazas de tercera y añade que a él no le consta que alguien fuera sancionado por ello.

¿Más bravos que nunca?

Al margen del reglamento, la evidencia de que cada vez se indultan más toros provoca otra pregunta: ¿son las reses más bravas que nunca? Sánchez Vara responde: «La selección que hacen los ganaderos, de madres y de sementales, es tan escrupulosa que salen toros mucho mejores que antes».

Tirso Yuste coincide en que «nunca ha habido tantos toros bravos», por que hoy «se les exige muchísimo: que humillen, que vayan dos veces al caballo…». Sin embargo, reconoce que «si comparas (recuerda a «Cobradiezmos», el victorino del año pasado en Sevilla, con «Pocosol»), no tienen nada que ver unos indultos con otros».

En todo caso deja una reflexión final sobre el porqué de su aumento: «La gente está deseando salir contenta de la plaza y creo que es bueno que se demuestre que no solo es una fiesta de muerte, sino también de vida. Me parece bien que se flexibilicen los condicionantes para el indulto».

* Las fuentes de los indultos son ABC, Mundotoro y Datoros