España

La fuente de la estación de Manzanares, «culpable» del brote de legionela

La Plataforma de Afectados lamenta que el informe de Sanidad no concrete el brote

Fuente situada junto a la estación de autobuses de Manzanares
Fuente situada junto a la estación de autobuses de Manzanares - M. Cieza
Ciudad Real - Actualizado: Guardado en:

El informe relativo al brote de legionela que se registró el pasado invierno en Manzanares (Ciudad Real) concluye que los modelos epidemiológicos que mejor podrían explicar la mayoría de los casos del brote, aunque no todos, son los correspondientes a la fuente de la estación de autobuses.

En este informe, que hoy ha sido calificado en la Mesa de las Cortes y al que ha tenido acceso Efe, también se indica que en una torre de refrigeración del municipio se identificó la cepa epidémica presente en el 80 por ciento de los caos, aunque el informe señala que dicha torre «parece que no funcionó durante el periodo de exposición».

Por ello, el informe, expedido por la Dirección General de Salud Pública y Consumo de la Junta de Comunidades recoge que «saber con certeza si funcionó o no, podría ser un elemento de suma importancia en la investigación del brote».

En cualquier caso, el documento recoge que «los estudios epidemiológicos apuntan parcialmente a esta instalación», en alusión a la torre de refrigeración, en la que también se ha identificado otra cepa de legionela que no se ha identificado en ninguna de las 66 muestras humanas secuenciadas.

Así, concluye que los modelos epidemiológicos que mejor explicarían la mayoría de los casos del brote, aunque «no todos», son los correspondientes a la fuente de la estación de autobuses.

En definitiva, que no aclara realmente el origen del brote, aunque parece que había cepas epidémicas por toda la localidad.

Un informe que ha sido muy criticado por el presidente de la Plataforma de Afectados por la Legionela de Manzanares, Luis Núñez, quien, en declaraciones a ABC, ha asegurado que «no aporta nada nuevo», pues desde Sanidad «llevan tres o cuatro meses diciendo lo mismo», y además no se concreta nada.

Eso sí, según Núñez, en el informe se preocupan de resaltar la «rápida intervención» de la Dirección General de Salud Pública de Castilla-La Mancha para minimizar los efectos del brote, que finalmente se saldó con cinco personas muertas -aunque desde la consejería no se reconoce al último fallecido-. Ha lamentado que el informe esté antes en la Mesa de las Cortes Regionales, pendiente de la calificación definitiva, que en el juzgado de Manzanares, que ha requerido a la Consejería de Sanidad toda la documentación de la que dispusiera sobre el brote y no la han remitido.

«Desde mayo no se ha aportado nada al juzgado pero sí que ha facilitado información sobre el brote en congresos celebrados en Sevilla y en Amsterdam», ha indicado el presidente de la Plataforma, que se ha mostrado «indignado» por la actuación del consejero de Sanidad, Jesús Fernández, «que está empeñado en no reconocer a un quinto fallecido por el brote de legionela, cuando le hemos presentados los informes del médico y del hospital».

Por su parte, el diputado del PP Carlos Velázquez ha asegurado que con este informe se «pretende cerrar en falso con mentiras y faltando a la verdad la mayor crisis sanitaria que ha habido en Castilla-La Mancha».

Velázquez, en declaraciones a Ep, ha insistido en que «no se determina cuál es la fuente de la infección ni el foco original», además de que «se falta a la verdad y se miente con el número de afectados y el número de muertos».

El brote de legionella de Manzanares, que se desarrolló desde diciembre de 2015 hasta enero de 2016, afectó a más de 200 personas, de las que 86 tuvieron que ser hospitalizadas y cuatro de ellas fallecieron, aunque según la Plataforma de Afectados por la Legionella, fueron cinco los fallecidos por el brote.

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