España

Detenido en Getafe el ladrón de equipos fotográficos

Actuó en Toledo y Albacete; con falsas ofertas de trabajo captaba a los fotógrafos y posteriormente les sustraía las cámaras y objetivos

Toledo - Actualizado: Guardado en:

La Guardia Civil de Valencia ha detenido a un hombre que supuestamente se dedicaba a engañar a fotógrafos profesionales de varios puntos de España, y que actuó en Toledo y Albacete, con falsas ofertas de trabajo y posteriormente les sustraía material, como cámaras y objetivos, por un valor de unos 100.000 euros en total.

La operación «Boker» se inició el pasado mes de septiembre por parte de los componentes del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Puçol (Valencia), tras conocer diversos hechos que se estaban cometiendo mediante el mismo «modus operandi».

Las investigaciones han permitido detener en la localidad madrileña de Getafe a un varón de 37 años y de nacionalidad española, como presunto autor de diez hurtos de equipos fotográficos profesionales y trece delitos de falsificación de documentos públicos, informa la Guardia Civil en un comunicado.

Al detenido se le atribuyen delitos cometidos en lugares deValencia, Madrid, Barcelona, Alicante, Zaragoza, Albacete y Toledo, y no se descarta que haya más puntos a medida que avancen las investigaciones, según un comunicado de la Guardia Civil.

En concreto, en Albacete el robo se produjo en octubre y en Toledo, a principios de noviembre, al fotógrafo David Utrilla.

El detenido se dedicaba a contactar con sus víctimas -fotógrafos profesionales- directamente o a través de Internet, y les ofrecía trabajo para realizar diferentes reportajes fotográficos.

Una vez aceptado el trabajo, el detenido quedaba con los fotógrafos, les recogía en su vehículo y se trasladaban a alguna cafetería o alguna área de servicio con la excusa de poder hablar y esperar a otros fotógrafos, si bien cuando las víctimas se bajaban del coche se daba a la fuga con todo su material fotográfico.

Para impedir ser identificado, antes de recoger a los fotógrafos el hombre cambiaba las placas de matrícula de su vehículo por otras sustraídas o duplicadas en la zona donde iba a llevar a cabo el delito, mientras que los teléfonos que usaba para comunicarse los adquiría con nombres falsos.

Además, utilizaba la documentación de las víctimas para dar de alta tarjetas de telefonía con las que cometer nuevos hechos delictivos, y todo el material fotográfico obtenido era vendido inmediatamente para evitar que se lo pudieran detectar.

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