Félix Peinado y Ángel Nicolás, secretario general y presidente de Cecam, la patronal castellano-manchega
Félix Peinado y Ángel Nicolás, secretario general y presidente de Cecam, la patronal castellano-manchega - ANA PÉREZ HERRERA
Economía

Cecam apuesta por un «mix» de energías, que también incluya la nuclear

El presidente de la patronal considera un sinsentido que España tenga que pagar mucho dinero a Francia «por enterrar los residuos de nuestras centrales» al no querer almacenarlos en el país

TOLEDOActualizado:

Cecam, la patronal castellano-manchega, considera una necesidad reducir el coste de la energía. Partiendo de esa premisa, su apuesta para hacerlo realidad sería un «mix» de fuentes y entre estas se incluiría también la nuclear.

La propuesta fue defendida este viernes por su presidente, Ángel Nicolás, y choca con la postura del Gobierno regional de PSOE-Podemos, inmerso en una guerra para evitar que en Villar de Cañas, provincia de Cuenca, se instale un almacén con este tipo de residuos (ATC).

Nicolás animó a ser «prácticos» en este tema y eso implica que España tenga un ATC, pero no por «una cuestión política ni medioambiental», sino por pura economía. Hasta la fecha, nuestro país está pagando «mucho dinero» a Francia para que almacene nuestros residuos nucleares, por la negativa en España a construir un ATC. Algo incomprensible para la patronal.

«No acabamos de entender por qué no queremos energía nuclear, pero la compramos en Francia y no queremos un ATC cuando no nos importa exportar los residuos a Francia atravesando más localidades que si hubiera silo», con el peligro añadido que eso conlleva, razonó Nicolás.

Nicolás entiende que el problema con el ATC de Villar de Cañas es sobre la idoneidad de «ubicación», pero hay que tener claro que «el transporte incrementa el coste y estamos pagando una cantidad muy grande al año por enterrar los residuos de nuestras centrales». En definitiva, añadió el presidente de los empresarios, en España el coste energético es un 38 por ciento superior al de nuestros países vecinos, «con los que competimos».

Por último, desde Cecam negaron que apostar por la energía nuclear sea desechar las renovables. «La nuclear no va contra las renovables, sino contra las fósiles», dijo Nicolás.

Ligar salarios a la productividad

Las declaraciones del presidente de la patronal se produjeron durante un desayuno informativo, en el hotel toledano Cigarral del Alba, para hacer balance del año 2017 y hablar de los propósitos de este 2018. Fue el pasado, cree Nicolás, «un año marcado por la incertidumbre y la inestabilidad», en el que «se vivió de las reformas» implantadas en cursos anteriores.

El presidente de Cecam reconoció que la economía está creciendo (en el 3º trimestre del 2017 la subida fue del 2,3 por ciento en Castilla-La Mancha y del 3,1 a nivel nacional), «pero se podría crecer más».

Para ello es «necesario» simplificar trámites administrativos, reducir el coste de la energía, hacer compatibles las pensiones con las cotizaciones, poner coto al absentismo laboral, reanudar la inversión pública o apostar por la innovacción y digitalización.

En cuanto al absentismo, Nicolás dijo que en el último año creció un 14 por ciento y afirmó que hasta un 40 por ciento de ese absentismo «no es real». También reconoció que a veces este tiene que ver con las condiciones de trabajo impuestas por muchas empresas.

Por otro lado, la negociación colectiva entre patronal y sindicatos en la región estará parada hasta que no se llegue a un acuerdo a nivel nacional. De momento, el plazo que se han dado ambas partes llega hasta marzo. En este sindicato, los sindicatos han propuesto una subida mínima de los salarios del tres por ciento. La propuesta de la patronal es de un dos por ciento fijo y el restante uno por ciento ligarlo a la productividad.

Nicolás opina que no se debería de hablar tanto de subida en porcentajes, sino de «cómo calculamos la productividad». El presidente de Cecam recuerda que las pymes o microempresas, que son el 98 por ciento en Castilla-La Mancha, «siguen estando en pérdidas», por lo que animó a los sindicatos a calcular la productividad de manera conjunta.