El Rey Felipe VI pasa revista antes del desfile - EFE

El Rey recuerda que en la Armada aprendió que «mandar es servir»

Don Felipe agradece a Don Juan Carlos que le acompañara a Marín el día que se cumplen tres años de su abdicación tras 39 de servicio a España como su titular: «Gracias, Majestad»

Marín (Pontevedra)Actualizado:

El Rey ha presidido este viernes en Marín, acompañado por su padre, Don Juan Carlos, el tercer centenario de la creación de la Real Compañía de Guardiamarinas, donde se formaron las tres últimas generaciones de la Familia Real. Tras una espectacular parada naval en la ría de Pontevedra, en la que los buques más modernos de la Armada le rindieron honores siguiendo un ceremonial que se presta desde antiguo, y después de un acto castrense en la explanada de la Escuela Naval Militar, Don Felipe hizo un brindis ante los asistentes en el que confesó que fue en la Armada donde aprendió que «mandar es servir». También recordó el Rey a sus compañeros de la Escuela y a los alumnos que les precedieron que «escribieron páginas de honra y gloria naval en el particular cuaderno de bitácora de este buque nuestro, querido, llamado España».

El Monarca recordó que para los oficiales de la Armada, como es su caso, en esta celebración se une «nuestra particular y pequeña historia, la que nos vincula a nuestra Escuela», con «esa gran historia, la historia naval, militar y científica, que representa esta conmemoración». Además, subrayó que el tercer centenario de la Real Compañía de Guardiamarinas bajo el reinado de Felipe V «es un aniversario que reúne muchos aniversarios para la Armada y para España».

También relató Don Felipe que la vinculación de la Monarquía española con esta Real Compañía «se ha mantenido a lo largo de los años» y recordó «el paso por sus aulas de mi abuelo, Juan de Borbón y Battenberg, Conde de Barcelona, en 1930 y 1931; el de mi padre, el Rey Juan Carlos I, entre 1957 y 1958, y más recientemente, el mío propio, entre 1986 y 1987». Las tres generaciones, añadió, «coincidimos en esta misma escuela en 1989, cuando bajo la presidencia del Rey, mi padre, recibí el despacho de alférez de navío de la Armada, con la emoción añadida de recibirlo de manos de mi abuelo, por deferencia del Rey, de la Escuela y de la Armada. Son muchos los lazos que nos unen a esta Escuela», agregó.

Durante el brindis, Don Felipe agradeció a Don Juan Carlos «su deseo de venir hasta aquí a acompañarnos en un día tan especial» y, dirigiéndose a su padre, añadió que «coincide con el tercer aniversario del día que anunciaste tu decisión de abdicar la Corona tras 39 años de servicio de España como su titular. Gracias Majestad».

De todos los recuerdos que el Rey guarda de su paso por la Escuela Naval Militar, destacó especialmente «a mis compañeros: unos jóvenes unidos por una misma vocación y dispuestos a ofrecer todo por España». Subrayó que, además de los conocimientos adquiridos por los planes de estudio, «aprendimos y desarrollamos los más altos valores militares: honor, disciplina, lealtad, valor». «Como sabemos muy bien, porque así lo aprendimos siendo guardamarinas, mandar es servir y muy pronto tomamos conciencia de esa enorme responsabilidad que asumimos, del compromiso que ello comporta por la influencia de nuestras decisiones, tanto en compañeros, en subordinados, como en la sociedad a la que servimos y de la que formamos parte», afirmó.

Tras recordar que este año también se cumple el 90 aniversario de la botadura del buque «Juan Sebastián Elcano» en Cádiz, el Rey terminó su brindis alzando una copa de vino y con un «por la Armada, por nuestros marinos de ayer, de hoy y de mañana, y todos unidos: por España».

Don Felipe y Don Juan Carlos se quedaron largo tiempo compartiendo un vino de honor en el patio Álvaro de Bazán con los militares y civiles que asistieron a la celebración. Entre ellos, la presidenta del Congreso, Ana Pastor; la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal; el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante general Teodoro Calderón; el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y la alcaldesa de Marín, María Ramallo.