El Rey, durante la XI Cumbre anual Cotec Europa
El Rey, durante la XI Cumbre anual Cotec Europa - EFE

El Rey: «No hablamos de profecías; sino de previsiones que se confirman, como el calentamiento global»

Don Felipe considera «urgente y de vital importancia acelerar la transición de la economía global hacia un modelo más sostenible». Anima a liderar un cambio productivo que abre la puerta a «formas nuevas de crear riqueza y empleo»

MadridActualizado:

El Rey ha urgido este viernes a «aplicar un paradigma de sosteniblidad» para la economía del planeta. Don Felipe advirtió de que «la comunidad científica viene dando señales de alarma» en los últimos años sobre la profundidad del «deterioro ambiental» y la «insostenibilidad a medio plazo de nuestros parámetros de desarrollo». «No hablamos de profecías -alertó el Rey- sino de previsiones que, por desgracia, el paso del tiempo está confirmando, como las referidas al calentamiento global».

Don Felipe hizo estas advertencias en el XI Encuentro Cotec Europa, que bajo el lema «Innovación para una economía circular en Europa», ha reunido en el Palacio de El Pardo a los presidentes de Italia, Sergio Mattarella, y al de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, así como a unos 400 asistentes, entre los que se encontraba, sentado en primera fila, el Rey Don Juan Carlos, artífice de la Fundación Cotec.

En este escenario, Don Felipe afirmó que «resulta urgente y de vital importancia acelerar la transición de la economía global hacia un modelo más sostenible». Un modelo que abandone progresivamente la pauta lineal de «extraer, fabricar, usar y tirar» y que apueste por cerrar el ciclo de vida de las materias primas y de los productos. Un modelo circular que ha de ser, además, más eficiente desde el punto de vista energético».

Don Felipe, que empezó sus palabras con un cariñoso recuerdo al recientemente fallecido José Ángel Sánchez Asiaín, que fue presidente de Cotec, invitó a los países deficitarios en materias primas y energía fósil, como Italia, Portugal y España, a liderar la transición hacia la economía circular. Un proyecto en el que »«por suerte, no estamos solo», agregó, porque la UE ha asumido este «desafío colectivo».

Recordó el Rey que «el ser humano está dejando una huella indeleble», marcada por las emisiones de gases a la atmósfera, los residuos sólidos industriales y urbanos, la alteración de ecosistemas, la afectación de biodiversidad, y otros fenómenos asociados a la civilización industrial. Una civilización, dijo, que por otra parte, ha permitido «lograr cuotas de prosperidad y de bienestar que nunca antes había alcanzado nuestra especie».

«El progreso tecnológico e industrial es uno de los grandes éxitos de la evolución», afirmó el Rey. «Somos la única especie que, por el momento, se ha demostrado capaz de semejante hazaña», pero «somos también los únicos capaces de poner freno al impacto negativo que este desarrollo está generando en el propio planeta. Son problemas cuyas causas conocemos bien, pero cuyas consecuencias más profundas y más graves para los humanos, y para la biosfera en su conjunto, no estamos valorando adecuadamente», advirtió.

Además, el Rey señaló que el cambio productivo supondrá una «oportunidad de creación de miles de nuevos puestos de trabajo en actividades relacionadas con la economía circular», así como «formas nuevas de crear riqueza y empleo».