Pablo Peña y Don Felipe observan la maqueta elaborada por este joven conquense
Pablo Peña y Don Felipe observan la maqueta elaborada por este joven conquense - ERNESTO AGUDO

Don Felipe «de La Mancha» y su escudero de 11 años

Precisamente El Quijote es el texto más citado en sus discuros por el Rey, reconocido admirador de Cervantes

MadridActualizado:

En un lugar de La Mancha de la provincia de Cuenca hay un pequeño pueblo llamado San Clemente. Allí, en el Colegio Rafael López de Haro, en la clase de 5º de Primaria, estudia un joven muchacho de 11 años quien, además de ser uno de los 21 ganadores del concurso «¿Qué es un Rey para ti?» de este año, desde ayer guarda un secreto.

Minutos antes de conocer a Don Felipe, el ingenioso Pablo Peña, como se llama este joven, enseñó a ABC la maqueta con la que se había proclamado vencedor de la fase regional del certamen. En su trabajo se podían distinguir los siguientes elementos: un mapa de España, un molino de viento y dos figuras. Una de ellas era Don Quijote de la Mancha, pero caracterizado con la cara de Don Felipe; y la otra, el fiel escudero del hidalgo caballero, que en esta ocasión no era Sancho Panza, sino Pablo.

Por todos es sabido que un Rey tiene que viajar mucho. También lo sabe Pablo, que con su trabajo representó a Don Felipe en su peregrinar por las diferentes Comunidades Autónomas españolas.

«Aquí quiero mostrar a Don Felipe "de La Mancha" llevando la Constitución por todas las regiones», subrayó este joven minutos antes de hablar con el Monarca. Quizá entonces aún no era consciente de que su obra pudo llamar especialmente la atención del Jefe del Estado, que nunca ha ocultado su admiración por Miguel de Cervantes.

Un admirador en Palacio

Y es que El Quijote es la obra más citada en los discursos de Don Felipe y fuente de inspiración de muchas de sus frases. Según el Rey, Cervantes ha definido «como nadie la esencia de lo que significa ser español, con sus luces y sus sombras». Una definición que, según Don Felipe, va «desde la gallardía al ingenio, desde la hidalguía a la ingenuidad, desde el sentido del humor a un cierto fatalismo, desde lo pícaro a lo noble, desde el sentimentalismo a la capacidad de afrontar y superar los más complejos retos».

Además, el Rey considera que Cervantes «elevó a arte» el idioma español y retrató como nadie al pueblo español, «con nuestras fortalezas y debilidades, con nuestras virtudes y defectos, con nuestras gestas y nuestras contradicciones, pero en todo caso con una identidad plural y enriquecedora que, de una u otra manera, lleva cada español en su interior, compartiendo una misma personalidad dentro de la diversidad que caracteriza y enriquece a España».

Es tal la admiración que Cervantes suscita en el Rey que su 49 cumpleaños lo dedicó a rendir homenaje al escritor en el Palacio Real. Allí, inspirado por el manco de Lepanto, afirmó: «El camino moral y vital no termina en una estéril batalla contra molinos de viento, sino en la confianza de una historia compartida, de fructífera convivencia».

No ha trascendido por el momento lo que el Rey y Pablo hablaron durante los minutos que compartieron ayer en la recepción del Palacio del Pardo, pero está claro que si Don Felipe «de La Mancha» precisa de los servicios de un fiel escudero para cualquiera de sus próximos viajes, desde ayer tiene un joven candidato dispuesto. Siempre que sus padres y sus profesores le den permiso, claro.