Los Reyes con la bailaora Sara Baras, el ministro Íñigo Méndez de Vigo y Carlos Espinosa de los Monteros, este martes, en la entrega de las credenciales de los nuevos «embajadores» de la Marca España - Belén Díaz

Mil días para construir una «Monarquía renovada»

Don Felipe celebró al aniversario con la reivindicación de la Marca España

MadridActualizado:

El Rey celebró este martes sus primeros mil días de reinado con un acto muy simbólico en el que entregó las acreditaciones a los nuevos embajadores de la Marca España, entre ellos el futbolista Andrés Iniesta y la bailaora Sara Baras.

Esa ceremonia, en la que el Rey hizo una reflexión sobre estos mil primeros días del reinado, ponía el broche final de una etapa en la que Don Felipe ha puesto los cimientos de la «Monarquía renovada para un tiempo nuevo» que el mismo anunció el día de su proclamación como Rey. Los momentos más importantes de estos mil días han sido los siguientes:

La Constitución, lo primero

Durante los diez meses de bloqueo político, en los que celebró cinco rondas de consultas con los políticos, Don Felipe recibió numerosas presiones por parte de los principales partidos que buscaban una interpretación de la Constitución favorable a sus intereses. No obstante, el Rey no cedió a las presiones y aplicó literalmente la Carta Magna. Además, estrenó dos dos artículos de la Carta Magna que no se habían aplicado en los 37 años que lleva el texto en vigor. Uno de ellos es el artículo 99.4, según el cual, el Rey debe hacer «sucesivas propuestas» cuando el primer candidato que proponga a presidente del Gobierno no sea investido, y el otro el 99.5, que obliga al Rey a disolver las Cortes y convocar elecciones, si ningún candidato obtiene la confianza del Congreso transcurridos dos meses desde la primera votación.

Respeto a la Justicia

Desde que se produjo el relevo en la Corona y hasta que la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca dictó la sentencia del caso Nóos, el pasado 17 de febrero, la Casa del Rey ha expresado su respeto absoluto a la independencia del poder judicial.

Presencia en Cataluña

A pesar del bloqueo político, que mantuvo al Rey prácticamente diez meses encerrado en el Palacio de La Zarzuela, Don Felipe ha mantenido su presencia habitual en Cataluña, que es la Comunidad autónoma con más actos de la Familia Real después de Madrid. Además, Don Felipe ha dirigido mensajes claros a los independentistas, como son los siguientes: «Que nadie construya muros con los sentimientos» y «la Constitución prevalecerá, que nadie lo dude».

Auditoría de las cuentas

La medida de transparencia más importante de cuantas ha adoptado el Rey ha sido el sometimiento voluntario de las cuentas de la Jefatura del Estado a la intervención pública por primera vez en su larga historia. La auditoría realizada en las cuentas de 2015 por la Intervención General de la Administración del Estado avaló que todos los ingresos y gastos eran correctos, así como la liquidación del presupuesto, que fue de 7,75 millones de euros.

Evitar nuevos casos Nóos

Una de las primeras decisiones que Don Felipe adoptó fue disponer que «los miembros de la Familia Real solamente podrán desarrollar, con carácter de exclusividad, actividades de naturaleza institucional». Es decir, que no podrán trabajar para empresas públicas ni privadas. Ello evitará que se produzcan nuevos casos Nóos.

Libertad para elegir símbolos religiosos

Don Felipe estableció que quienes juren o prometan sus cargos ante el Rey puedan elegir libremente si quieren hacerlo en presencia de un crucifijo y una Biblia, como ha ocurrido hasta ahora, o si solo quieren hacerlo ante la Constitución, que debe estar presente en todos los casos. Hasta ahora, ninguna de las personas que ha jurado o prometido ante el Rey ha querido prescindir de los símbolos religiosos.

Regalos a la Familia Real

El nuevo Rey aplicó un nuevo régimen de regalos, según el cual los miembros de la Familia Real no aceptarán para sí regalos que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni aceptarán favores o servicios en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus funciones. También distingue entre regalos personales e institucionales, y establece que los obsequios que tengan carácter institucional serán incorporados a Patrimonio Nacional,

Código de conducta exigente

El nuevo código de conducta impuesto por Don Felipe al personal de Zarzuela establece que debe ser ejemplar en el desarrollo de su trabajo, pero también en el cumplimiento de sus obligaciones como ciudadano. Debe ser neutral, respetuoso e imparcial. Tiene que evitar conductas que puedan afectar al prestigio de la Casa. Rechazará el trato de favor y sólo podrá aceptar regalos de cortesía. Sabrá guardar secretos y mantener la discreción. No utilizará la información privilegiada, administrará los recursos con austeridad y protegerá el medio ambiente.

Bajada de sueldo

El primer año que gestionó el presupuesto de su Casa, 2015, el Rey se bajó el sueldo un 20 por ciento, respecto al que cobraba don Juan Carlos cuando era el Jefe de Estado. Al año siguiente, 2016, aplicó la subida del 1 por ciento correspondiente a todos los trabajadores públicos. De esta manera, Don Felipe percibe 236.544 euros brutos, la Reina, 130.092; Don Juan Carlos, 189.228, y Doña Sofía, 106.452. Solo los cuatro Reyes perciben retribuciones de los presupuestos. Ni la Princesa Leonor ni la Infanta Sofía, obviamente, reciben cantidad alguna. Tampoco los demás familiares del Rey.

Nuevos colectivos

Don Felipe y doña Letizia han incluido en los actos de la Corona a nuevos colectivos de la sociedad, como el de gays y lesbianas, que hasta ahora no eran invitados como grupo a las ceremonias oficiales.

Revocación del Ducado de Palma

Cuando aún no había cumplido el primer año de reinado, Don Felipe decidió revocar el título de Duquesa de Palma de Mallorca, que el Rey Don Juan Carlos había concedido a la Infanta Doña Cristina el 26 de septiembre de 1997 con motivo de su enlace matrimonial con Iñaki Urdangarin. La revocación fue una decisión personal de Don Felipe, ya que el Rey es la única persona que tiene capacidad para conceder o revocar títulos nobiliarios, y tuvo que ser ratificada por el Gobierno mediante un real decreto.

Toisón de Oro para la Princesa

Don Felipe, que no ha concedido hasta ahora ningún título nobiliario, quiso que su primer reconocimiento fuera para su hija mayor, la Princesa de Asturias, y el día que Leonor cumplió diez años le otorgó la más alta condecoración que el Rey puede conceder, el Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro. Se trata de un reconocimiento simbólico, sin privilegios más allá de los protocolarios, que en el caso de la Princesa Leonor obedece a razones de tradición y continuidad y al deseo de ir institucionalizando progresivamente la figura de la Princesa de Asturias como Heredera de la Corona.