El Rey: «El camino no termina en una estéril batalla contra molinos de viento»

Don Felipe reivindica el diálogo y la libertad como valores de Cervantes para lograr una «fructífera convivencia»

MadridActualizado:

El Rey ha afirmado en la mañana de este lunes que el «camino moral y vital» que marcó Miguel de Cervantes «no termina en una estéril batalla contra molinos de viento, sino en la confianza de una historia compartida, de fructífera convivencia». Don Felipe, que hoy cumple 49 años, hizo esta afirmación en el Palacio Real, donde presidió junto a la Reina «una gran fiesta del ingenio y la belleza» en homenaje al autor que supo definir «como nadie esa identidad compartida de lo que significa ser español».

Actores y actrices, cantantes y bailarines, músicos y poetas resucitaron al Cervantes escritor, poeta y músico 400 años después de su muerte y protagonizaron un espectáculo cultural sin precedentes en el solemne Salón de Columnas. «Hemos celebrado un fallecimiento lleno de vida», afirmó el Rey.

Tras el acto cultural, el Rey reivindicó los valores de Cervantes, «especialmente los de libertad y dialogo», pero también «los de nobleza y generosidad de espíritu», unos valores a los que no se puede renunciar «para continuar la permanente e inacabada tarea de construir una sociedad mejor». «Siguen vivos sus valores», dijo Don Felipe. «Su ideal de la justicia, de la tolerancia, de la libertad, de la belleza, de la solidaridad, del amor o de la amistad siguen tan vivos, siguen siendo tan válidos y necesarios en nuestro mundo actual como lo fueron en los tiempos en los que él los plasmaba en las páginas de sus obras».

Explicó el Rey que Cervantes ha definido «como nadie la esencia de lo que significa ser español, con sus luces y sus sombras». Una definición que, según Don Felipe, va «desde la gallardía al ingenio, desde la hidalguía a la ingenuidad, desde el sentido del humor a un cierto fatalismo, desde lo pícaro a lo noble, desde el sentimentalismo a la capacidad de afrontar y superar los más complejos retos».

Añadió que Cervantes «elevó a arte» el idioma español y retrató como nadie al pueblo español, «con nuestras fortalezas y debilidades, con nuestras virtudes y defectos, con nuestras gestas y nuestras contradicciones, pero en todo caso con una identidad plural y enriquecedora que, de una u otra manera, lleva cada español en su interior, compartiendo una misma personalidad dentro de la diversidad que caracteriza y enriquece a España».

Tal como estaba previsto, en el acto cultural que clausuró el IV Centenario de Cervantes intervinieron los actores Concha Velasco y José Luis Gomez, el poeta Antonio Colinas, la compañía nacional de teatro clásico Ron Lalá y el grupo Zarabanda. La coordinación artística corrió a cargo de Helena Pimenta y Daniel Bianco y el guión, de Pimenta y Álvaro Tato. A todos ellos, el Rey les dirigió unas palabras de agradecimiento por «haber dado vida» «desinteresadamente» a un acto como el de este lunes.

Entre las autoridades se encontraban la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; los ministros de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, y de Hacienda, Cristóbal Montoro; los presidentes de Castilla-La Mancha, Castilla y León, y Madrid, y los consejeros de Andalucía (Rosa Aguilar), de Aragón (María Teresa Perez Esteban) y de Cataluña (Santi Vila).

Entre los invitados al acto, se encontraban autores como Julia Navarro y Dolores Redondo, del mundo del cine y el teatro asistieron Ángela Molina, Julia, Emilio Gutiérrez Caba, Paco León y Lluis Pasqual. El mundo de la música estaba representado por Plácido Domingo, Pablo Alborán y Raphael, que estaba acompañado por Natalia Figueroa. De las artes plásticas y la fotografía, acudieron Eduardo Arroyo y Rafael Canogar, entre otros. Además, asistieron el modista Modesto Lomba y el chef Juan Mari Arzak.