Catedral de Santa Ana
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¿Cómo pudo tardar 178 días un barco en llegar a Canarias desde Cádiz?

El capitán se confundió con los vientos y acabó en el Caribe cuando trasladaba a las islas al obispo mandado por el Papa Clemente VII

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Es una de las historias más curiosas de las islas. El obispo Bartolomé García Ximénez de Rabadán, de Huelva, catedrático en Salamanca, fue designado por el Papa Clemente VI I en 1665 obispo de las islas donde residió hasta su fallecimiento en 1690.

Embarcó en Cádiz el 5 de julio de 1665, es decir, verano y con buuen tiempo, pero la imprudencia del capitán. Llegó a las islas 178 días después.

Detalla Viera y Clavijo que «los vientos, que soplaban muy recios eran absolutamente contrarios al intento de volver en busca de las islas; así se hallaron en la dura necesidad de seguir rumbo de la América, arreglando los pocos víveres y el agua para un viaje de duración incierta en que iban 50 personas. Redujóse , pues, la ración a ocho onzas cada 24 horas».

Julio Sánchez, licenciado en teología por la Facultad de los Jesuitas La Cartuja de Granada, afirma «era domingo cuando salió de la Península y al domingo siguiente el piloto de la embarcación le comunicó a él y a sus familiares que se habían propasado». Mientras, en Canarias rezaban por semejante retraso «suponiendo que el nuevo obispo había sido hecho cautivo por los moros», detalla Julio Sánchez.

Cinco meses

Llegó a Tenerife el 29 de diciembre, más de cinco meses después de su salida de Cádiz. Pero el obispo Rabadán tuvo más problemas con los barcos. Debió ir a Santa Cruz de La Palma pero otra tormenta le obligó a parar en Tazacorte.