Retablo de la iglesia de San Miguel arcángel, en Tuineje, Fuerteventura, sobre la batalla de Tamasite
Retablo de la iglesia de San Miguel arcángel, en Tuineje, Fuerteventura, sobre la batalla de Tamasite - ABC

De cómo los canarios aplastaron a los ingleses en 1740

Armados con palos y piedras echaron de Fuerteventura a soldados enviados por Londres. Fue en las batallas de El Cuchillete y Tamasite, en Fuerteventura

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Corría el 13 de octubre de 1740 cuando la isla de Fuerteventura escribió una de las páginas más brillantes de su historia como tierra que siempre acoge con las manos abiertas a todo el que viene a ayudar y a colaborar con los majoreros.

Sin embargo, esa confianza fue alterada por la presencia de tropas del Reino Unido que, camufladas como piratas, intentaron arrebatar la isla a España. Los majoreros dieron una gran lección de valentía echando a los ingleses y su armamento con estas armas: palos y piedras. Mínimo, 90 muertos por la parte inglesa.

La isla de Fuerteventura atravesaba una de las peores crisis agrarias y económicas en ese 1740. Hubo hambre y ganas de comer. Los majoreros incluso se veían obligados a emigrar a otras islas. El controvertido régime de señorío sometía a Fuerteventura a un terrible cierre comercial e impedía la presencia de autoridades militares de forma regular que defendieran de forma correcta a esta isla.

Después de la declaración de guerra de Inglaterra contra España de 1739, los ingleses quisieron hacer daño a España y pretendieron hacerse con Fuerteventura. Aparentemente más débil. Débil en armamento; pero fuerte en energía moral. Y eso que los británicos contaban con apoyo de Portugal.

Y con apoyo portugués

Además de Fuerteventura, Canarias era objeto de ataques de forma permanente. Los barcos que eran atacados por ingleses, trasladados a Madeira para su posterior venta o colocación en el mercado naviero. Y otra vez de regreso a las islas a atacar y atemorizar a los isleños.

En Gran Tarajal, el 13 de octubre de 1740 entró un buque corsario inglés que saqueó todo lo que se encontraba a su paso en una malvada ruta a pie rumbo a Tuineje. Pero los ingleses olvidaron una cosa: el teniente coronel Sánchez Umpiérrez y la población de la isla salió a hacer frente a los piratas, es decir, la subcontrata militar británica.

El armamento para repeler a los ingleses era: piedras y palos. Y ahí surge la poco conocida en España victoria de los canarios en la «Batalla de El Cuchillete». 33 de los 53 soldados desembarcados acabaron muertos a base de palos. El resto, fue capturado.

Tamasite

Pero los ingleses querían vengarse y aparecieron el 24 de noviembre de 1740. Unas semanas después. Esta vez fueron 55 británicos que hicieron el mismo recorrido del mes de octubre. Se llevaron una tunda de palos en la llamada «Batalla de Tamasite», donde los majoreros contaban ya con algunas armas de fuego que obtuvieron del ataque de octubre.

Los canarios luchaban como podían y se les ocurrió colocar camellos en primera línea de defensa. Eso generó un problema de munición a la soldadesca corsaria. Al agotarse, los canarios se lanzaron, crecidos por la gesta del 13 de octubre, al cuerpo a cuerpo donde los canarios arrasaron.

Las primeras tropas regulares en Fuerteventura llegaron en el Siglo XIX. Cada mes de octubre, en Tuineje se realiza una recreación de estas batallas, una de las más importantes protagonizadas por canarios contra tropas extranjeras.