Pence, Donald Trump y Rob Porter
Pence, Donald Trump y Rob Porter - ABC

Un asesor de Donald Trump, acusado de violencia machista en Canarias

Dimite el secretario personal en la Casa Blanca del presidente norteamericano tras una denuncia por maltrato durante una luna de miel

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El secretario del personal del presidente norteamericano Donald Trump la Casa Blanca, Rob Porter, anunció que renunciará a su cargo después de que sus dos exmujeres le acusaran de maltratarlas física y emocionalmente, algo que él negó. Una de esa serie de agresiones se habría comenzado a producirse en Canarias.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo en una conferencia de prensa que Porter «abandonará» su cargo próximamente, pero permanecerá en el mismo hasta tener un sustituto «para asegurar que hay una transición adecuada».

La primera esposa de Porter, Colbie Holderness, ha asegurado este en una entrevista con medios anglosajones que su exmarido «era abusivo verbal, emocional y físicamente», y que por eso le abandonó. En una larga entrevista, Holdnerness, quien se casó con Porter en 2003, dijo a CNN que el abuso físico comenzó casi inmediatamente después de su boda. ¿Y dónde fue eso? En Canarias.

Un diario británico publicó este mes de febrero una fotografía en la que Holderness aparece con un moratón en el ojo derecho, que ella atribuyó a un puñetazo que le dio Porter durante un viaje a Florencia a comienzos de la década de 2000. Es decir: antes de casarse.

Recién casados

«Tomé las fotos que Holderness que han dado los medios de comunicación hace casi 15 años, y la realidad de lo que ocurrió no se acerca en nada a lo que se ha descrito», afirmó.

La pareja fue a Canarias para su luna de miel en el verano de 2003, cuando Holderness dijo que Porter le dio una patada en el muslo durante una pelea.

«No sabía muy bien cómo tomarlo», dijo Holderness. «Acababa de casarme con él». Agregó que el comportamiento abusivo repetido de Porter también incluía tirarla en la cama y empujar con fuerza una de sus extremidades dentro de su cuerpo con ira y ahogarla.

Su segunda esposa, Jennifer Willoughby, dijo también esta semana que durante todo su matrimonio tuvo miedo de los brotes de ira de Porter y que en una ocasión, este la sacó a la fuerza de la ducha agarrándola por los hombros y gritando. Porter calificó de «simplemente falsas» las «indignantes acusaciones» de sus dos exesposas.