El tripartito isleño «catalaniza» Baleares

Las últimas decisiones políticas de MÉS, más o menos apoyadas por el PSOE y Podemos, cuentan con el aliento de las hasta hoy muy minoritarias entidades independentistas de la Comunidad

Palma de MallorcaActualizado:

La última semana de diciembre ha servido para constatar, una vez más, el propósito de varios de los principales dirigentes actuales de Baleares de «catalanizar» en mayor o menor medida la Comunidad, en especial la isla de Mallorca. El homenaje dedicado a los «Jordis» el jueves de la pasada semana en el Teatro Principal de Palma o el hecho de que la Diada de Mallorca se haya trasladado ahora al 31 de diciembre, en lugar del tradicional 12 de septiembre, serían dos buenos ejemplos en ese sentido.

Paradójicamente, el sentimiento nacionalista ha sido y sigue siendo aún bastante minoritario en Baleares. De hecho, en el Archipiélago nunca ha presidido el Govern ningún partido nacionalista. En seis legislaturas ha habido presidentes autonómicos del PP, mientras que en tres —incluida la actual— los mandatarios han sido del PSOE gracias al apoyo de otras formaciones. Por lo que respecta al sentimiento independentista o de adhesión a unos hipotéticos «Países Catalanes», es todavía mucho más minoritario aún, pero partidos como MÉS o entidades como la Asamblea Soberanista de Mallorca parecen querer subvertir hoy esa realidad a golpe de decreto o con recurrentes manifestaciones reivindicativas. MÉS incluso defiende que haya un referéndum en 2030 como antesala de la creación de un futuro estado propio, que sería la República de Mallorca.

Cabe recordar que en esta legislatura el Ejecutivo autonómico está presidido por la socialista Francina Armengol, gracias al apoyo del PSOE y de MÉS por Mallorca, así como al aval externo de Podemos y de MÉS por Menorca. En las elecciones autonómicas de mayo de 2015, el PP fue el partido más votado en Baleares, pero la pérdida de la mayoría absoluta con que contaba supuso su pase a la oposición. Por lo que respecta al Consell de Mallorca y al Ayuntamiento de Palma, en ambas instituciones gobiernan en el presente mandato sendos tripartitos conformados por el PSOE, MÉS y Podemos. El presidente de la institución insular es Miquel Ensenyat, mientras que el alcalde palmesano es Antoni Noguera, ambos ecosoberanistas de MÉS.

A nivel de partidos, en el PSOE balear conviven hoy una línea socialdemócrata clásica y otra más nacionalista, en la que se encontraría situada Armengol. Aun así, la presidenta balear empieza a sentirse cada vez más incómoda con sus socios ecosoberanistas, tanto por el apoyo que dio MÉS al referéndum ilegal del 1 de octubre en Cataluña como por determinados ultimátums políticos que los socialistas isleños se vieron obligados a aceptar el pasado año para no perder el apoyo de sus socios. Cabe recordar, en ese sentido, que la presión de MÉS hizo que el PSOE desistiera de su propósito inicial de no exigir el catalán a los médicos y enfermeros de la sanidad pública o que Armengol tuviera que aceptar como nueva vicepresidenta del Govern a la ecosoberanista Bel Busquets, persona que no era del agrado de la presidenta por su perfil poco técnico.

El homenaje a los «Jordis»

Busquets fue, precisamente, uno de los altos cargos políticos que el jueves de la pasada semana acudieron a la denominada «Nit de la Cultura» («Noche de la Cultura»), en la que la Obra Cultural Balear (OCB) entregó sus tradicionales galardones anuales. La OCB es hoy una entidad proindependentista, muy lejos del ideario original con el que nació en 1962. En la actualidad, la OCB recibe subvenciones de las principales instituciones de Baleares y de la Generalitat de Cataluña. Además, forma parte de la denominada Federació Llull, conformada también por Acció Cultural del País Valencià y por Òmnium Cultural.

La «Nit de la Cultura» de la pasada semana contó con la presencia de varias de las principales autoridades de Baleares y también con la asistencia de la presidenta de la Diputación Permanente del Parlament de Cataluña, Carme Forcadell, que había sido invitada por la OCB. Uno de los galardones entregados en esa noche, el premio Gabriel Alomar, fue concedido de manera conjunta al presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y al de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez. En el transcurso de la gala, otro de los galardonados, reconocido con el premio Emili Darder, calificó de «fachas» al PP, PSOE y Cs. Por su parte, Forcadell fue recibida con gritos de «llibertat!, llibertat!» («¡libertad!, ¡libertad!») por parte de casi todos los asistentes, que además se pusieron en pie y aplaudieron. Los altos cargos de MÉS presentes en el acto hicieron lo mismo.

Unas horas antes de la celebración de la «Nit de la Cultura», Forcadell había sido recibida en audiencia en el Parlamento balear por el presidente de la Cámara regional, Baltasar «Balti» Picornell, de Podemos. El citado encuentro institucional fue criticado por el presidente del PP balear, Biel Company, y por el portavoz de Cs en el Parlamento autonómico, Xavier Pericay, por el hecho de que Picornell hubiera recibido de manera oficial a una persona que se encuentra ahora en libertad con cargos tras habérsele imputado previamente diversos presuntos delitos.

Por lo que respecta al desarrollo de la «Nit de la Cultura», Company pidió la «suspensión de las ayudas públicas a la OCB» cuando sirvan «para financiar el fomento de conductas contrarias al Estado de Derecho», mientras que Pericay denunció que «el independentismo pancatalanista está colonizando todas las instituciones de Baleares». Por su parte, el presidente de la entidad constitucionalista Círculo Balear, Jorge Campos, anunció que presentará una denuncia ante la Fiscalía por la presunta «incitación al odio» que habría tenido lugar durante la celebración de la «Nit de la Cultura».

Independentismo a la baja

Tanto la OCB como la ya citada Asamblea Soberanista de Mallorca (ASM) son dos de las entidades que cada año promueven la manifestación proindependentista que desde hace décadas se celebra cada 30 de diciembre en Palma. En la nueva edición de esta marcha, que tuvo lugar el pasado sábado, participaron alrededor de 2.000 personas —unas 5.000 según los organizadores—, con lo que la asistencia en esta ocasión fue igual o algo inferior a la de hace justo un año.

Los dos lemas de la manifestación del sábado fueron «Per la democràcia, cap a la sobirania» («Por la democracia, hacia la soberanía») y «A Mallorca decidim: independència Països Catalans» («En Mallorca decidimos: independencia Países Catalanes»). Entre los asistentes a la marcha se encontraban el presidente de la ASM, Cristòfol Soler, antiguo dirigente del PP que llegó a presidir la Comunidad en 1995, así como el presidente de la OCB, Jaume Mateu, y diversos altos cargos de MÉS.

A lo largo de dicha manifestación, que se desarrolló sin incidentes, se escucharon gritos en favor de la liberación de los políticos independentistas catalanes que en estos momentos aún siguen presos, como presuntos autores de varios delitos. «Presos polítics, llibertat!» («¡Presos políticos, libertad!») e «Independència!» («¡Independencia!»), fueron algunas de las consignas más repetidas. La citada marcha de carácter anual no tiene ninguna relación directa con la máxima celebración institucional de Palma, la «Festa de l'Estendard» («Fiesta del Estandarte»), que también tiene lugar a finales de diciembre.

La «Fiesta del Estandarte», organizada cada año por el consistorio palmesano, se desarrolla en su actual configuración entre los días 29 y 31 de diciembre. Históricamente, el sentido de esta conmemoración oficial ha sido el de rendir homenaje a la figura del rey Jaime I de Aragón, que junto con sus tropas liberó la ciudad isleña de la dominación musulmana el último día de 1229. Sin embargo, esta efeméride poco a poco ha ido perdiendo su carácter de celebración políticamente neutra para pasar a ser ahora una fiesta marcada, en buena medida, por el enfrentamiento entre formaciones o entidades constitucionalistas por una parte y soberanistas por otra. Así ocurrió de nuevo el pasado sábado por la tarde, durante la celebración de la ofrenda floral ante la estatua ecuestre de Jaime I, ubicada en la Plaza de España. En varios momentos hubo intercambio de descalificaciones entre representantes de ambas partes. El importante dispositivo policial presente en la zona evitó que se pudieran llegar a producir incidentes relevantes.

Apología del catalán

Entre la «Nit de la Cultura» del jueves y la manifestación del sábado tuvo lugar, el viernes, el acto institucional central de la Diada de Mallorca. Como se ha señalado ya, dicha celebración ha pasado ahora, por vez primera, del tradicional 12 de septiembre al 31 de diciembre. Cabe recordar que la Diada fue instituida por el Consell de Mallorca en 1997, cuando la presidenta de la institución insular era la nacionalista de UM Maria Antònia Munar. El motivo de que se hubiera escogido el 12 de septiembre estaba relacionado con el hecho de que en esa misma fecha del año 1276, el primer rey privativo de la isla, Jaime II, juró la Carta de Franquezas y Privilegios del Reino de Mallorca. Dicho documento era uno de los más avanzados en la Europa de la época en relación a los derechos y libertades de que podían disfrutar los súbditos de un reino.

El cambio de fecha de la Diada fue promovido por el actual equipo de gobierno tripartito del Consell de Mallorca. En el pleno extraordinario en el que se votó dicho cambio, uno de los partidos de la oposición, Proposta per les Illes (PI), se posicionó también a favor de la nueva fecha, mientras que el PP y Cs se pronunciaron en contra. El hecho de que la Diada de Mallorca sea ahora el 31 de diciembre cuenta con el apoyo de los sectores nacionalistas e independentistas isleños, que consideran que en el último día de 1229 habría nacido la «Mallorca catalana», por el origen de quienes acompañaban a Jaime I en su expedición y por la introducción del idioma catalán en la isla.

Precisamente, en ese sentido se pronunció el viernes el presidente del Consell de Mallorca, el ecosoberanista Miquel Ensenyat, durante su discurso institucional con motivo de la Diada. «Queremos ser un país orgulloso de nuestra lengua, nuestra máxima aportación colectiva a la humanidad», afirmó. Asimismo, indicó que en la Diada se celebra «el nacimiento» del pueblo de Mallorca, «un pueblo que es autoconsciente y que se muestra orgulloso de ser quien es y que tiene por bandera la paz, la multiculturalidad y el progreso». Esa línea de pensamiento es la que ahora predomina en MÉS, formación que nació de la confluencia del Partido Socialista de Mallorca (PSM) y de Iniciativa Verdes, que era una escisión de Izquierda Unida. En la actualidad, los dirigentes de MÉS no soberanistas, que a su vez serían los más pragmáticos políticamente, son muy minoritarios.

En ese contexto, el PSOE balear se siente cada vez más molesto con algunos posicionamientos de sus socios. Ese fue el motivo principal por el que Armengol decidió no acudir ni a la «Nit de la Cultura» ni al discurso de Ensenyat. Aun así, los socialistas isleños parecen moverse también a veces en una cierta ambigüedad. Cabe recordar, en ese sentido, que el expresidente balear y hoy senador autonómico, el socialista Francesc Antich, se ausentó de la votación en el Senado en la que su partido, junto con el PP y Cs, votó a favor de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Por lo que respecta a Podemos Baleares, mantiene en las Islas la misma indefinición que en el resto de España sobre el modelo de país que tendría hoy en mente, pero aun así la formación morada muy rara vez se desmarca del PSOE y de MÉS. Y viceversa.