Una de las oficinas a la que llegó uno de los falsos paquetes-bomba
Una de las oficinas a la que llegó uno de los falsos paquetes-bomba - Efe
Sucesos

La Policía interviene otro falso paquete-bomba en Zaragoza: ya van cinco

Dos de los envíos sí llevaban una carga explosiva con metralla, aunque han sido neutralizados por los Tedax

ZaragozaActualizado:

La Policía ha intervenido otro falso paquete-bomba enviado a una oficina de Zaragoza capital. Con el localizado este martes ya se elevan a cinco los envíos amenazantes que han sido repartidos por Correos en apenas 24 horas en otras tantas oficinas de entidades con intereses italianos: la delegación zaragozana de la Cámar de Comercio de Italia, y cuatro oficinas de la firma de seguros Generali.

La mayoría de esos paquetes llevaban un contenido inofensivo, una mera tableta de arcilla, envuelta en un papel en el que se alertaba de que no se manipulara y de que se avisara a las fuerzas de seguridad. Sin embargo, dos de los paquetes -de entre los aparecidos ayer lunes- sí que llevaban una pequeña carga explosiva e iban provistos de metralla, según han confirmado a ABC fuentes policiales. Aun con todo, fueron neutralizados por los Tedax sin que se produjeran heridos, aunque la explosión controlada sí que provocó desperfectos.

La Policía investiga la posible vinculación de grupos anarquistas violentos con la oleada de falsos paquetes bomba que se ha producido en Zaragoza y que disparó la alarma este lunes. Cuatro pequeños paquetes fueron enviados a otras tantas oficinas de la capital aragonesa, todas ellas pertenecientes a entidades de raíz italiana.

Las características de la acción y los destinatarioses uno de los indicios que ha hecho abrir la hipótesis -entre otras líneas de investigación- de que esta acción haya sido obra de grupos anarquistas italianos. También el hecho de que este tipo de células de ultraizquierda hayan protagonizado incidentes en años previos en distintos puntos de España -entre ellos Zaragoza-. El úlitmo atentado anarquista se produjo en la Basílica del Pilar en octubre de 2013. La bomba que estalló fue colocada por terroristas chilenos asentados en España y relacionados con círculos anarquistas de otras nacionalidades, entre ellos italianos.

Fuentes policiales han indicado que la hipótesis de que esta última oleada de falsas cartas-bomba haya sido obra de anarquistas italianos no es la única que se baraja en la investigación. Las pesquisas se centran ahora en la búsqueda de huellas o pruebas que permitan identificar a los autores.

Todos ellos tenían idénticas características: llevaban en su interior una tablilla de arcilla -supuestamente para simular contenido explosivo- e incluían un texto manuscrito con el que se topaba quien desenvolvía el paquete. En dicho texto se indicaba que el paquete no debía ser abierto y que se avisara a las fuerzas de seguridad.

Aunque en un principio se habló de tres paquetes, a primera hora de la tarde apareció uno más. El primero fue recibido en la sede de la delegación que tiene en Zaragoza la Cámara de Comercio de Italia. Los otros tres fueron entregados en otras tantas oficinas que la aseguradora italiana Generali tiene en la capital aragonesa.