Acceso a la Cueva de Chaves, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara
Acceso a la Cueva de Chaves, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara
Cultura

Pide amparo a la Justicia tras destruir una joya del Neolítico valorada en 51 millones

El empresario condenado por arruinar la Cueva de Chaves (Huesca) trata de esquivar la multimillonaria indemnización

ZaragozaActualizado:

El empresario leonés Victorino Alonso, conocido con el apodo del «rey del carbón» por sus inversiones mineras, busca ahora amparo en la Justicia tras haber sido condenado por la destrucción, en 2007, de una joya española del Neolítico, la Cueva de Chaves (Huesca). Situada en el término municipal de Bastarás, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, estaba valorada en 51 millones de euros por su importancia patrimonial. Fue destruida para ponerla al servicio de las cabras de un coto de caza.

Por estos hechos, hace escasas semanas la Audiencia Provincial de Huesca condenó en firme a Victorino Alonso a dos años de prisión y a abonar -solidariamente con su empresa Fimbas S.A.- una indemnización de 25,49 millones de euros. Se la debe pagar al Gobierno aragonés, al que la Justicia considera al mismo tiempo en este caso víctima y verdugo: le considera responsable, por dejadez, de que esa cueva hubiera quedado destrozada; de ahí que reparta culpas y que reclame a Victorino Alonso solo la mitad del valor de lo destruido.

La primera condena fue dictada en primera instancia, hace más de un año, por un juzgado oscense de lo Penal. Fue recurrida, pero la Audiencia de Huesca resolvió el mes pasado ratificándola prácticamente en todos sus extremos.

Que el fallo sea firme no impide que haya resquicios legales que permitan maniobrar para alargar la causa, y es por lo que ha optado el empresario condenado. Su empresa Fimbas ha promovido lo que se denomina técnicamente incidente de nulidad, según ha informado Heraldo de Aragón. Aunque las fuentes jurídicas consultadas por este periódico regional apuntan a que son muy remotas las posibilidades de que prospere esa nueva maniobra legal, se apunta también a que es más que probable que los condeandos acaben llevando el asunto al Tribunal Constitucional. El resultado práctico: alargar la causa e intentar esquivar o demorar el pago de la multimillonaria indemnización.

De entrada, esa maniobra legal planteada ante el Tribunal Supremo ha ido acompañada de una solicitud de calado: que se suspenda la ejecución de la sentencia de la Audiencia de Huesca. Es decir, que se palace «sine die» tanto la efectividad de la pena de cárcel como el pago de esa indemnización de 25,49 millones de euros.

Hasta ahora, como informó ABC el pasado enero, los culpables de la destrucción de esa joya del Neolítico no han hecho efectivo ni un euro por aquel escandaloso episodio ocurrido en 2007: la Cueva de Chaves estaba dentro de un paraje explotado por la empresa de Victorino Alonso como zona de caza, y un día ordenó que entraran las excavadoras a esa cueva para convertirla en un refugio en el que pudieran comer y beber las cabras que poblaban el terreno. Los restos del Neolítico quedaron totalmente arruinados, destrozados.