Las pinturas murales fueron arrancadas de Sijena y llevadas hace décadas a Barcelona, donde se exhiben
Las pinturas murales fueron arrancadas de Sijena y llevadas hace décadas a Barcelona, donde se exhiben
Arte

Nuevo envite judicial de Sijena para arrebatar al MNAC los valiosos frescos románicos

El Ayuntamiento oscense ha emprendido nuevas acciones legales para forzar la ejecución de la sentencia que obliga al museo barcelonés a devolver estas pinturas murales

ZaragozaActualizado:

El Ayuntamiento de Villanueva de Sijena (Huesca) ha vuelto a la carga en los juzgados para recuperar los valiosos frescos románicos que fueron arrancados de las paredes de su histórico monasterio y que, desde hace décadas, se exhiben en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

Este es el segundo gran frente judicial abierto por Aragón para reintegrar el arte expoliado del Real Monasterio de Sijena. Primero fue la batalla legal para recuperar los «bienes de Sijena», el centenar de obras de arte que ya están depositadas de nuevo en este conjunto monástico; y el segundo es el pleito que se sigue librando en los tribunales para que regresen a Sijena las pinturas murales románicas que fueron arrancadas en dos tandas: una parte, en las primeras semanas de la Guerra Civil, en 1936, bajo los auspicios de la Generalitat republicana; y el resto en 1960, con el beneplácito de las autoridades del franquismo.

En julio de 2016, un juzgado oscense dio la razón a la parte aragonesay determinó que esas pinturas murales nunca pasaron a ser propiedad del MNAC, que no son parte del patrimonio catalán y que su legítimo propietario es el Monasterio de Villanueva de Sijena. Aquella sentencia -recurrida por las autoridades catalanas- indicaba igualmente que debían esos frescos debían ser reintegrados a ese histórico cenobio.

La sentencia fue recurrida y está pendiente de un fallo por parte de la Audiencia Provincial de Huesca. Pero, mientras esto ocurre, Sijena reclamó que se ejecutara provisionalmente la sentencia de primera instancia -igual que se hizo con los «bienes de Sijena»-. Aunque se aceptó dicha ejecución provisional, al final el juzgado número 2 de Huesca ha acabado aceptando los recursos catalanes y ha dejado en suspenso la devolución de los frescos al Monasterio de Sijena. En el auto que dictó hace escasos días, este juzgado dice ver demasiados riesgos de conservación en caso de traslado, teniendo en cuenta que la sentencia aún no es firme. Por tanto, emplaza a que exista un fallo definitivo, lo que puede prolongar la cuestión dos o tres años, ya que el proceso se puede alargar ante el Tribunal Supremo.

Ni el Gobierno aragonés ni el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena se han dado por vencidos ante este último auto, y han alegado contra él. El Ayuntamiento lo acaba de hacer con un incidente de nulidad en el que pide que quede totalmente sin efecto ese auto judicial que suspende la devolución de los frescos a Sijena.

En sus alegaciones, el abogado Jorge Español subraya que lo dicho por el auto contradice lo apuntado por la sentencia -que no veía ningún impedimento técnico al traslado de los frescos para que regresaran a Sijena-, e indica que excede los dispuesto por la propia legislación vigente -que tasa los supuestos en los que se limita la ejecución provisional de una sentencia, entre los que no se encuentra un caso como el de estas obras de arte-.

El letrado de Sijena recuerda, además, que estas pinturas murales han sido objeto de diversos traslados a lo largo de los años. Apunta que, al menos, constan los viajes de ida y vuelta que hicieron desde el MNAC barcelonés a Londres y a Nueva York, lo que demostraría que no hay impedimento técnico alguno al traslado. Y subraya que el MNAC, según la única sentencia en vigor hasta la fecha, no es el propietario de esas pinturas murales, por lo que no le corresponde a pretender acciones judiciales como si fuera el titular de esos bienes.