El Ebro a su paso por Zaragoza capital
El Ebro a su paso por Zaragoza capital - Fabián Simón
Sociedad

Navarra y Aragón se enfrentan a nuevas riadas: el Ebro vuelve a desbordarse

La primera crecida ha inundado más de mil hectáreas en Aragón. La segunda, que ya ha comenzado, será más dañina

ZaragozaActualizado:

En la madrugada de este miércoles pasó por Zaragoza la punta de la crecida del Ebro que ha dejado más de mil hectáreas de campos inundados en pueblos situados aguas arriba de la capital aragonesa. Y cuando esos campos aún están empantanados, los municipios ribereños se enfrentan a una segunda riada, de mayor envergadura que la de los últimos días.

Aunque la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) calculó inicialmente que este segundo episodio de riadas iba a arrancar este jueves en los ríos navarros, las continuas e intensas precipitaciones ha agravado la situación. Desde el mediodía de este miércoles se han registrado fuertes y generalizadas crecidas en los ríos de la margen derecha del Ebro, tanto en Navarra como en Aragón.

A última hora de la tarde de este miércoles la sitaución apuraba en distintas zonas por las que discurren esos ríos y los efectos se empezaban a sentir también en el Ebro. Éste, a su paso por Castejón (Navarra) superaba ya los 1.500 metros cúbicos de caudal y seguía creciendo. La evolución es tan incierta como preocupante. Las lluvias siguen y se da por seguro que el caudal seguirá aumentando de forma considerable hasta el viernes.

La CHE ha activado la prealerta en la cuenca del Ebro, y el Gobierno aragonés ha puesto en marcha el dispositivo de alerta de Protección Civil por riesgo de inundaciones.

Estas crecidas mantienen de nuevo en vilo a municipios ribereños de cauces navarros como el Irati, el Araga y el Aragón. Y lo mismo ocurre en los ríos aragoneses de la margen izquierda del Ebro. En Zaragoza, en el barrio rural de Peñaflor, este miércoles fueron desalojadas preventivamente dos urbanizaciones situadas cerca del río Gállego.

La evolución que han experimentado los caudales como consecuencia de las intensas lluvias han hecho que, en cuestión de horas, se hayan superado ampliamente las previsiones que manejaba la CHE. Y la evolución es tan incierta que en la tarde de este miércoles la Confederación dejó de dar predicciones de caudal para los próximos días en el río Ebro.

Aunque las alertas han empezado a cundir y se han comenzado a producir episodios de desbordamientos tanto en tramos de algunos afluentes como del propio Ebro, lo peor está todavía por llegar. Será entre este jueves y el viernes cuando este nuevo episodio de riadas alcanzará los niveles máximos tanto en Navarra como en Aragón.