Los sindicatos médicos piden una reorganización para poder dedicar más tiempo a los pacientes
Los sindicatos médicos piden una reorganización para poder dedicar más tiempo a los pacientes - Fabián Simón
Sociedad

Los médicos de cabecera alertan de la avalancha de jubilaciones en los centros de salud de Aragón

Casi una tercera parte de los facultativos se jubilarán de aquí a tres años

ZaragozaActualizado:

Los médicos de cabecera han alertado del riesgo de saturación al que se enfrenta la Atención Primaria en Aragón, ante la avalancha de jubilaciones de facultativos que se producirá de aquí a tres años. Según ha alertado el sindicato Fasamet, durante el próximo trienio se jubilarán casi la tercera parte de los médicos de Atención Primaria que ejercen actualmente en la Sanidad pública aragonesa.

«Mientras en otras comunidades se ha ampliado la eddad de jubilación a los 67 años, en Aragón todo son trabas», ha criticado al respecto el presidente del Sindicato de Médicos de Atención Primaria (Fasamet), Leandro Catalán. Esta entidad organiza el XXXI Congreso Aragonés de Atención Primaria que se celebra estos días en Zaragoza y que reúne a más de 300 profesionales del sector.

Leandro Catalán también ha criticado el actual sistema organizativo de la Atención Primaria en la Sanidad pública aragonesa. A su juicio, sobrecarga de trabajo burocrático a los médicos, lo que resta capacidad de atención -y calidad- en el servicio directo que se presta a los pacientes.

«La organización actual no es adecuada ni eficiente, el médico dedica el 50 % de su tiempo a tareas burocráticas, especialmente con el ordenador, realiza funciones que pondrían desempeñar otros profesionales», ha indicado Leandro Catalán. «Se está penalizando y saturando la puerta de entrada del sistema y todo ello repercute negativamente en la calidad del servicio que damos a los pacientes», ha subrayado.

Los Médicos de Atención Primaria denuncian que siguen sin solucionarse problemas ya enquistados como el deficiente sistema informático; la falta de personal, sobre todo a la hora de cubrir bajas temporales y periodos vacacionales; la inestabilidad en el empleo o la inminente jubilación de casi un tercio de la plantilla en los próximos tres años.