Javier Lambán, presidente del Gobierno de Aragón
Javier Lambán, presidente del Gobierno de Aragón - Fabián Simón
Política

El PSOE busca nuevos pactos con Podemos para seguir gobernando en Aragón

El presidente Lambán promueve más contactos con la formación morada para diseñar el presupuesto de 2018

ZaragozaActualizado:

«Podemos es más responsable que el PP». La frase, lanzada por el presidente del Gobierno aragonés, el socialista Javier Lambán, es un compendio de la estrategia que pretende desplegar para lo que resta de legislatura: descartar cualquier alianza parlamentaria con el PP regional, más allá de acuerdos puntuales a los que quieran sumarse los populares; e iniciar un nuevo acercamiento a Podemos para trabar acuerdos que le faciliten la acción de gobierno para los menos de dos años que restan de legislatura.

El reto inmediato que tiene Lambán es la aprobación de las cuentas del Gobierno aragonés para 2018. Y, para empezar, de antemano tiene que sacar adelante en las Cortes regionales el techo de gasto, que este año prevé elevar hasta los 5.251 millones de euros, 200 millones más que en el presente ejercicio.

Sin techo de gastono hay posibilidad de tramitar los presupuestos autonómicos de 2018. De ahí que Lambán haya empezado su «cortejo» con Podemos, partido con dirección interina en Aragón a la espera de que, en octubre, se resuelva la elección del sustituto de Echenique como líder regional.

La cita con la votación del techo de gasto es relevante. Y el año pasado dejó un desbarajuste en la votación, paradojas que resumieron el enrevesado minifundismo parlamentario que tiene esta legislatura el Parlamento aragonés: el techo de gasto para 2017 salió adelante gracias a la abstención del PP, porque los diputados de Podemos optaron por no votar. Permanecieron sentados en sus escaños, pero no dieron al botón: ni sí, ni no, ni abstención.

Con esos accidentados antecedentes parlamentarios, el PAR ha vuelto a ofrecer a Lambán que vire de políticas y que, en vez de echarse permanentemente en brazos de Podemos, apueste por un gran pacto de centro en el que cuente con ellos, con Ciudadanos y con el PP. Una suerte de «gran coalición» que, sin embargo, Lambán rechaza de plano.

«Sería incoherente que negocie los presupuestos con quienes votaron en contra de mi investidura», ha contestado Lambán. Se mantiene firme en el mismo criterio que ha mantenido hasta ahora: las políticas vertebrales de su Gobierno, con los presupuestos anuales al frente, soo se plantea sacarlas adelante con el bloque de izquierdas que facilitó su investidura, con los que pactó el alumbramiento de su ejecutivo. Es decir, con Podemos, con el concurso de los minoritarios Chunta e IU.

Lambán logró auparse al Gobierno aragonés pese a que el PSOE obtuvo el peor resultado de su historia. Consiguió únicamente 18 de los 67 escaños que conforman el Gobierno regional. A su favor estuvo el hundimiento electoral del PP, que aunque aventajó sustancialmente a Lambán en votos y en escaños, se quedó en una minoría tan acusada que, además, le hizo imposible sumar una mayoría de gobierno con el PAR y con Ciudadanos. PSOE, Podemos, la Chunta e IU sí que suman la mitad más uno del hemiciclo aragonés.