La escuela-taller sirve también para mejorar las instalaciones del Coso zaragozano
La escuela-taller sirve también para mejorar las instalaciones del Coso zaragozano
Sociedad

Jóvenes en paro aprenden un oficio en la Plaza de Toros de Zaragoza

Deiciseis desempleados de menos de 24 años se especializan en albañilería, electricidad y fontanería en la Misericordia

ZaragozaActualizado:

Dieciséis jóvenes desempleados se dan cita cada día en la Plaza de Toros de la Misericordia, en Zaragoza, para formarse y abrirse camino profesional. No lo hacen con el capote, sino con el instrumental propio de los oficios de electricista, albañil y fontanero. Son los dieciséis jóvenes alumnos de la escuela-taller que arrancó a finales del año pasado y en la que, durante 18 meses, estos muchachos no solo aprenderán un oficio sino que también cobrarán por el trabajo que llevan a cabo para cumplimentar la fase de prácticas laborales.

Se trata de jóvenes en paro de entre 16 y 24 años. De su aprendizaje se encargan un director y cuatro monitores. Ocho de esos alumnos se están especializando en trabajos de rehabilitación de edificios, y los otros ocho en instalación de electricidad y fontanería.

Durante los 18 meses que dura la escuela-taller, cada alumno realizará 2.700 horas de formación, 900 de teórica y 1.800 de prácticas laborales remuneradas, con las que no solo perfeccionan su maestría en el oficio sino que también se remoza y mejora la propia plaza de toros. Así, por ejemplo, gracias a esta escuela-taller se está acometiendo la renovación de la iluminación, que consiste en sustituir más de 300 tubos fluorescentes y más de 200 lámparas de emergencia por tubos de tecnología LED. Esto reducirá la factura eléctrica en un 66%.

Esta escuela-taller está promovida por la Diputación de Zaragoza, propietaria de la Plaza de Toros de la Misericordia. En este programa formativo participan el Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) y el Fondo Social Europeo.

«El objetivo de esta escuela-taller es mejorar la empleabilidad de los alumnos dándoles los conocimientos necesarios para que puedan ejercer un oficio», destaca el diputado delegado de Bienestar Social en la DPZ, Feliciano Tabuenca. «Durante 18 meses, estos jóvenes reciben formación teórica y práctica sobre las dos especialidades impartidas, al tiempo que logran unos ingresos, primero a través de una beca del Inaem y luego con un contrato en formación que les hace la Diputación», explica Tabuenca.