Sociedad

El inagotable arsenal de la Guerra Civil que sigue esparcido por Aragón

Los Tedax han neutralizado 153 artefactos en lo que va de año: obuses, granadas e incluso una bomba de aviación

Bomba de la Guerra Civil que apareciió colgada de un pino en Teruel hace un par de años
Bomba de la Guerra Civil que apareciió colgada de un pino en Teruel hace un par de años
Roberto Pérez Zaragoza - Actualizado: Guardado en: Aragón

Más de 70 años después de que acabara la Guerra Civil, parte de su arsenal bélico sigue esparcido por suelo aragonés. Raro es el mes que alguien no se topa con un artefacto de aquella contienda en pleno campo, o que se los encuentra en una casa. Hasta entre los bienes de la herencia dejada por un fallecido han llegado a aparecer piezas de la Guerra Civil que un día recogió a campo abierto y que, pese a la peligrosidad que eso representa, se las guardó como curiosidad de coleccionista. Por encontrarse, hasta se ha encontrado una bomba colgada de un pino en montes de Teruel.

Gran parte de esos artefactos siguen manteniendo su capacidad explosiva, su potencial destructor. De ahí que las fuerzas de seguridad insistan en que, cuando alguien se encuentre con uno de estos restos, nunca debe recogerlos. Ni siquiera tocarlos. Se expone a que, con un leve movimiento, el sistema de detonación desencadene una explosión que puede ser fatal. Accidentes ocurridos en los últimos años así lo demuestran.

Las estadísticas de actividad de los Tedax confirman la gran cantidad de artefactos de la Guerra Civil que siguen esparcidos por Aragón, concentrados en aquellas zonas que fueron líneas de frente entre los dos bandos y que protagonizaron batallas encarnizadas. De ahí que la provincia de Teruel sea uno de los lugares de España que más trabajo dan a los Tedax por esos arsenales abandonados de la Guerra Civil.

El pasado domingo, los Tedax volvieron a actuar para neutralizar uno de estos artefactos. En esta ocasión no fue en Teruel, sino en la localidad oscense de Fraga. En una casa abandonada aparecieron dos proyectiles de artillería que tuvieron que ser evacuados por los especialistas en desactivación de explosivos, se los llevaron a las afueras de la localidad y allí los destruyeron con una explosión controlada.

Es uno más de la tremenda lista de casos con los que se enfrentan cada año los Tedax en Aragón por esos restos bélicos que dejó la Guerra Civil.

Las estadísticas dan idea de la dimensión de esta realidad: en lo que va de año, los expertos en desactivación de explosivos de la Guardia Civil han neutralizado en Aragón un total de 153 artefactos explosivos de aquella contienda. La lista de artefactos neutralizados este año -como viene ocurriendo año tras año desde hace tiempo- es de lo más variada. Desde el 1 de enero hasta el pasado fin de semana, los Tedax han neturalizado 108 proyectiles de artillería de diversos calibres, 19 granadas de mortero, 25 granadas de mano y una bomba de aviación, todos ellos procedentes de la Guerra Civil.

El volumen de este arsenal esparcido por suelo aragonés desde la contienda que finalizó hace 80 años es tremendo. Pasan los años y, pese a lo abultado de las cifras de artefactos neutralizados por los Tedax, continúa el suma y sigue en cantidad.

Los especialistas de las fuerzas de seguridad insisten en que es una temeridad guardar en casa un artefacto de este tipo recogido en el campo. Suelen conservar su carga explosiva y el paso de los años los ha hecho más peligrosos de lo que eran en origen, porque su antigüedad hace que sus mecanismos estén deteriorados y que puedan desencadenar una explosión con un simple movimiento.

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