Política

Iglesias saca pecho ante el PSOE tras arrebatarle la presidencia de las Cortes de Aragón

El PSOE se ha visto forzado a aceptar la exigencia de Podemos, del que depende para mantenerse en el Gobierno regional

Iglesias y Echenique, junto a la nueva presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba (Podemos)
Iglesias y Echenique, junto a la nueva presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba (Podemos) - Fabián Simón
Roberto Pérez Zaragoza - Actualizado: Guardado en: Aragón

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, acudió este jueves a las Cortes de Aragón para arropar a su diputada regional Violeta Barba como nueva presidenta de la Cámara autonómica, fruto del acuerdo al que este partido ha forzado al PSOE, que depende de Podemos para mantenerse en el Gobierno aragonés. Barba, que cumplirá 29 años dentro de un mes, se ha convertido así en la primera mujer de la historia democrática que preside las Cortes de Aragón.

Pablo Igleisas ha estado presente en la tribuna de las Cortes de Aragón durante la sesión plenaria en la que Violeta Barba ha tomado posesión de su nuevo cargo. Ha acudido acompañado de la portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, y se ha sentado en la tribuna junto al alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve -de la coalición municipal ZEC, integrada por Podemos e IU-.

Iglesias ha escenificado así, como un logro de su partido, el compromiso que ha arrancado al PSOE, tan solo unas semanas después de que el propio presidente aragonés y líder regional de los socialistas, Javier Lambán, llegara a calificar de «chantaje» la exigencia de Podemos que finalmente se ha visto forzado a aceptar para no poner en riesgo la estabilidad de su gobierno en minoría, del que forma parte también la Chunta.

Un desacuerdo entre Podemos y el PSOE hubiera abierto la puerta a que el PP hubiera podido acceder a la Presidencia de las Cortes de Aragón y habría puesto en el precipicio al Ejecutivo de Lambán, que fue investido jefe de gobierno gracias a los votos de los diputados regionales de Podemos.

Aquel acuerdo de investidura fue puntual. Podemos se negó a entrar en un gobierno de caolición. Tampoco aceptó firmar un pacto de legislatura.

Durante este último año, el Gobierno del PSOE se ha visto obligado a negociar con Podemos, caso a caso, los asuntos que tiene que tramitar en las Cortes regionales.

Ahora ha intentado acabar con esa situación intentando rentabilizar la cesión de la Presidencia de las Cortes en favor de Podemos. Ha tratado de convencer al partido de Iglesias y Echenique para que, a cambio de cederles ese cargo, firmaran al menos un acuerdo de legislatura que le allanara la gobernabilidad. Sin embargo, Podemos se ha seguido negando de plano y el PSOE ha tenido que conformarse con una mera declaración de intenciones por la que los de Echenique se comprometen a participar en un nuevo foro estable de diálogo junto al PSOE, la Chunta e IU, para consensuar y sacar adelante los grandes asuntos que lleguen al Parlamento regional, entre ellos los presupuestos de la Comunidad autónoma.

La llegada de Podemos a la Presidencia de las Cortes de Aragón se ha producido por la decisión del socialista Antonio Cosculluela de dejar este cargo, que ocupaba desde junio del año pasado. Prefiere dedicarse en exclusiva a su puesto de alcalde de Barbastro (Huesca).

Esa vacante es la que ha aprovechado Podemos para forzar a los socialistas a dejarles paso y ocupar el máximo cargo de la Cámara autonómica.

El nombramiento de Violeta Barba ha salido adelante con los votos a favor de los diputados del PSOE, Podemos, la Chunta e IU, y los votos en blanco de los parlamentarios del PP, el PAR y Ciudadanos.

Durante su discurso como nueva presidenta de las Cortes de Aragón, Barba -que hasta ahora era vicepresidenta primera de la Cámara- ha considerado que su nombramiento es la demostración del «diálgoo y el entendimiento», y se ha comprometido a «dedicar mi esfuerzo a asegurar que este es un lugar abierto a debatir en el que todos nos sintamos representados».

Ha evocado a los movimientos del 15-M para afirmar que se ha propuesto que en las Cortes «entre aire fresco» para responder a las «demandas de la calle» y para «estar a la altura de la ciudadanía aragonesa, que no quiere limitarse a elegir una papeleta cada cuatro años». «Hay una clara exigencia de transparencia, de ética pública, de mayor participación, y este parlamento tiene el reto de articular todas ellas», ha indicado.

Ha hecho también un alegato contra la violencia de género y contra las actitudes machistas, y ha cerrado su discurso con un «Viva Aragón» que ha repetido también en fabla («Entalto Aragón»).

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