La aparición de unas grandes grietas en la calzada en la carretera N-330, en lo alto del puerto del Monrepós, en Huesca, ha obligado a prohibir el trafico a todo tipo de vehículos
La aparición de unas grandes grietas en la calzada en la carretera N-330, en lo alto del puerto del Monrepós, en Huesca, ha obligado a prohibir el trafico a todo tipo de vehículos - EFE

Se hunde un tramo de carretera en Monrepós, el principal acceso al Pirineo aragonés

La aparición de unas grandes grietas en la calzada en la N-330, en lo alto del puerto del Monrepós (Huesca), ha obligado a prohibir el tráfico a todo tipo de vehículos

ZARAGOZAActualizado:

La aparición de unas grandes grietas en la calzada en la carretera N-330, en lo alto del puerto del Monrepós, en Huesca, tras las fuertes nevadas y lluvias caídas en los últimos días, ha obligado a prohibir el tráfico a todo tipo de vehículos, informa la Guardia Civil.

En torno a las 9.00 horas de este viernes, según fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT), se detectó la aparición de unas profundas grietas en el kilómetro 602 de la N-330, al parecer debido al deslizamiento de una ladera por las nevadas y lluvias de los últimos días. En ese momento se dio paso alternativo. Sin embargo, dada la magnitud de las grietas, a las 10.30 horas se decretó la prohibición del paso de vehículos pesados y solo se permitía el tráfico de coches. Más tarde, la Guardia Civil decidió cortar totalmente la carreta al tráfico de todo tipo de vehículos.

Como ruta alternativa se establece la A-132 (Huesca-Puente la Reina por Ayerbe). La DGT precisa que la calzada está «bastante mal» y que por eso la previsión para su arreglo es a largo plazo.

Hace dos años, precisa «El Heraldo de Aragón», también se atribuyó a las intensas precipitaciones la avalancha de 300 toneladas de roca sobre la carretera, aunque en este caso el tramo afectado estaba en la A-23.