Norbert Feher, apodado «Igor el Ruso», tras su detención en tierras turolenses el pasado 15 de diciembre
Norbert Feher, apodado «Igor el Ruso», tras su detención en tierras turolenses el pasado 15 de diciembre - Efe
Sucesos

La Guardia Civil intenta «destripar» la tecnología informática de Igor el Ruso

Buscan posibles cómplices y tratan de reconstruir su fuga desde Italia, que acabó en triple asesinato en Albalate (Teruel)

ZaragozaActualizado:

Expertos de las unidades tecnológicas de la Guardia Civil, bajo la dirección de la juez de Alcañiz (Teruel) que instruye el caso del triple asesinato de Albalate del Arzobispo, trabajan desde hace semanas en rescatar toda la información disponible en los múltiples dispositivos informáticos que portaba el criminal serbio Norbert Feher, apodado «Igor el Ruso».

Los especialistas de la Guardia Civil tardarán todavía un tiempo hasta completar las pesquisas en torno a estos dispositivos: un móvil, tarjetas de telefonía para comunicarse con él, y al menos un ordenador -algunas fuentes apuntan también a que cuando fue detenido llebaba una tableta informática-.

Tal acopio de tecnología contrasta con el destino que había elegido «Igor el Ruso»: esconderse durante semanas en un apartado y despoblado rincón de la geografía española, en los montes situados entre las localidades turolenses de Albalate del Arzobispo y Andorra.

La investigación trata de desentrañar qué le llevó hasta allí, qué le hizo elegir exactamente aquellos parajes tras la fuga que ocho meses antes había emprendido en Italia tras un doble asesinato que cometió a primeros de abril del año pasado. Y también busca pistas para determinar si contó con cómplices en su huida, como sospechan tanto las autoridades italianas como las españolas.

Los investigadores buscan la señal de esos dispositivos electrónicos, marcar las posiciones geográficas que aporten esas señales y, de esa forma, intentar reconstruir los pasos que siguió Igor el Ruso desde que se fugó de Italia. También se esfuerzan por «destripar» los archivos y rastros digitales que puedan arrojar luz sobre los contactos y la actividad de este criminal, un exmilitar serbio de 36 años, adiestrado en técnicas de supervivencia y en el manejo de armas.

Un prófugo adiestrado en técnicas militares

La tarea a la que se enfrentan los investigadores -protegida por la juez de Alcañiz bajo secreto de sumario- se antoja complicada a tenor de cómo se venía desenvolviendo Igor el Ruso para no dejar rastro. Lo comprobaron las fuerzas de seguridad italianas y serbias que llevan tiempo tras él. Encontraron que se hacía valer de una extensa red de contactos e intermediarios repartida por varios países europeos, utilizada a menudo para comunicarse con terceras personas y, así, evitar que él dejara rastro de forma directa y personal.

Meses antes de que el prófugo protagonizara su mortal huida por los montes de Albalate del Arzobispo, las autoridades italianas habían comunicado a las españolas que sospechaban que Igor el Ruso podía encontrarse en nuestro país. Pero en ningún momento se pensó en esta apartada zona de la geografía española. Las sospechas se centraban en las provincias de Valencia y de Málaga, por la presencia de individuos relacionados con Norbert Feher. Hace tiempo, cuando estuvo en la cárcel en Italia, consta que se comunicaba con tres mujeres afincadas en España, dos de ellas valencianas y otra de origen cubano.

Norbert Feher permanece encarcelado en la prisión de Zuera (Zaragoza), en el módulo de máxima seguridad, debido a su gran peligrosidad. Tendrá que responder por el asesinato del ganadero José Luis Iranzo y de los guardais civiles Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero, cometido el 14 de diciembre en una masía a medio camino entre Albalate del Arzobispo y Andorra (Teruel). Nueve días antes dejó malheridos a dos vecinos de Albalate a los que tiroteó cuando acudieron a su masía, en la que se había escondido el criminal serbio.