Campos atrapados bajo las desbocadas aguas del Ebro - Fabián Simón
Sociedad

El Ebro arrasa 15.000 hectáreas, la riada va a más y se sopesa evacuar pueblos

Crece el temor en Aragón por un devastador caudal que en Navarra ha alcanzado los 2.700 metros cúbicos por segundo

ZaragozaActualizado:

La crecida del Ebro ha inundado ya alrededor de 15.000 hectáreas, en su mayor parte en Aragón. Y la situación, lejos de remitir, continúa empeorando. Cuando se esperaba que el caudal empezara a descender, ha vuelto a repuntar. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha sido movilizada.

El Ebro ha alcanzado los 2.700 metros cúbicos por segundo en el tramo navarro, a la altura de Castejón. Y eso hace que el caudal siga aumentando en el tramo aragonés.

Según ha explicado a ABC el alcalde de Novillas, primer municipio aragonés que recibe al Ebro, la preocupación «es tremenda» en esta localidad. Se teme que acabe por ceder una de las motas que protegen al pueblo de las aguas del Ebro. Solo en Novillas, las aguas del Ebro ya han inundado unas 1.400 hectáreas.

El aspecto que ofrece el Ebro a su paso por Aragón es desolador, con una extensa panorámica de tierras empantanadas. Pero ahora lo que más preocupa son los núcleos habitados, por la amenaza de que los desbordamientos acaben afectando a cascos urbanos.

En Boquiñeni, localidad próxima a Novillas, el Ayuntamiento ha advertido a los vecinos del riesgo creciente y de que estén preparados ante la posibilidad de que tenga que activarse un plan de evacuación del casco urbano.

A su paso por poblaciones como Pradilla y Novillas, las aguas del Ebro superan los ocho metros de altura desde el jueves por la tarde. «En el tramo navarro se han roto defensas en las márgenes del río, eso ha hecho que las aguas se hayan repartido por los campos y que una parte del caudal no llegue a Aragón, pero con las previsiones que se manejan tememos que al final se colpasen esos terrenos y que se desencadene un repunte de caudal que acabe llegándonos», ha explicado el alcalde de Novillas.

La situación ha obligado a cortar carreteras, evacuar granjas para evitar que los animales perecieran ahogados -como ocurrió en la riada de 2015, similar a la que se está produciendo ahora-, y se han dispuesto obras de emergencia para reforzar las márgenes del Ebro en los puntos que protegen a los cascos urbanos.

Los cálculos apuntan a que, finalmente, la inundación habrá afectado a prácticamente 20.000 hectáreas, lo que dejará una factura multimillonaria por las pérdidas agrícolas. A eso habrá que sumar las infraestructuras que resulten dañadas. En la riada del Ebro de 2015, los daños se elevaron a alrededor de 200 millones de euros entre La Rioja, Navarra y Aragón, región que -fue la que se llevó la peor parte, con mucha diferencia.

Entre este viernes y el sábado la punta de la crecida del Ebro irá atravesando la provincia de Zaragoza, hasta quedar fenada en el gran embalse de Mequinenza, que protege al tramo catalán. En Aragón, una treintena de minicipios están en alerta por esat riada del Ebro.