Sucesos

Destapan el negocio del narcotráfico que ocultaba un ama de casa de Zaragoza

Detenida junto a otros tres individuos como responsables de un grupo que «importaba» droga y la distribuía en España

La banda se dedicaba al tráfico de cocaína y de otras sustancias estupefacientes
La banda se dedicaba al tráfico de cocaína y de otras sustancias estupefacientes
R. P. Zaragoza - Actualizado: Guardado en: Aragón

Su día a día era, aparentemente, de lo más normal. Un ama de casa dedicada al cuidado de sus dos hijos, a las tareas domésticas propias del hogar y, de vez en cuando, a acudir al gimnasio para distraerse y mantenerse en forma. Tras esa vida cotidiana, sin embargo, se escondía un negocio de narcotráfico del que esta mujer ha sido una de las miembros destacados.

Así cuando menos lo considera la Policía. La mujer, vecina de Zaragoza, ha sido arrestada junto a otros dos individuos. Les acusa de integrar un grupo criminal especializado en el tráfico de estupefacientes que, entre otras cosas, se encargaba de «importar» droga para distribuirla en Zaragoza.

Además, contaban con un piso franco en la capital aragonesa, habilitado como laboratorio para procesar droga y dejarla lista para su distribución. Asimismo, habían montado una plantación de marihuana en Monreal del Campo (Teruel), donde habían alquilado una casa de dos plantas que acondicionaron íntegramente para cultivar marihuana en las habitaciones.

Dos de los detenidos, aunque residentes en Zaragoza, son orihundos de la República Dominicana. A ambos les constan antecedentes penales en el extranjero. Así, uno de ellos, F.E.R.B., cumplió una condena de seis años de prisión en Francia por tráfico de drogas. El otro, R.M.P.B., cumplió condena en Estados Unidos por falsedad documental y tráfico de drogas.

Junto a estos dos hombres han sido detenidas dos mujeres. Fuentes policiales han destacado que una de las técnicas que utilizaban para pasar desapercibidos era llevar una vida normal a la vista de vecinos y del entorno en el que se movían.

«Realizaban una vida totalmente normal en sus domicilios particulares, pero disponían de lo que podría calificarse como un piso franco que hacía las veces de laboratorio, en el que recibían, manipulaban y adulteraban el estupefaciente, y al que las únicas personas que accedían eran ellos», esos dos hombres y dos mujeres.

Una de ellas, en aras a mantener al máximo esa apariencia de «vida normal», llamó la atención de los investigadores que siguieron el paso de esos cuatro individuos durante meses. «Cuidaba de sus dos hijos y acudía asiduamente a un gimnasio del centro de la ciudad. Todo aparentemente muy normal», han indicado fuentes policiales.

En los registros domiciliarios que ha practicado la Policía tras detener a estas cuatro personas se han incautado de 2,3 kilos de cocaína de gran pureza, más de un kilo de sustancia de 'corte' ya preparada para la mezcla, reactivos, productos químicos adulterantes, balanzas, prensas y dinero en efectivo. También intervinieron un vehículo de alta gama, en el que habían preparado un doble fondo para ocultar droga.

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