Caso La Muela

Corrupción en familia: de criar conejos, a tener casas en el Caribe y Sotogrande

Los 29 delitos cometidos entre la exalcaldesa de La Muela, su por entonces marido, sus tres hijos, su hermana y un primo

Pinilla, abrazada a su familia cuando salió de la cárcel en libertad provisional tras ser detenida en 2009 - Fabián Simón
Roberto Pérez Zaragoza - Actualizado: Guardado en: Aragón

La Muela ha batido un récord en el mapa español de la corrupción político-urbanística:el pueblo más pequeño con más condenados, de golpe, por negocios ilícitos al calor del poder. Y todo ello con toda una familia en el epicentro de los manejos, la de la exalcaldesa de esta pequeña población de apenas 5.000 habitantes, que por aquellos años aún tenía bastantes menos.

La sentencia emitida ayer por la Audiencia Provincial de Zaragoza evidencia lo que fue un entramado corrupto en familia, en el sentido más literal de la expresión. El hogar de la exalcaldesa de La Muela, María Victoria Pinilla, se ha visto condenado al completo. Los magistrados han considerado probado que participaron en los ilícitos manejos Pinilla -como cabecilla-, su por entonces marido, Juan Antonio Embarba, y sus tres hijos, además de su hermana María Dolores y de su primo Carmelo Aured.

El trampolín fue la Alcaldía de La Muela, cargo en el que también hubo sucesión familiar: María Victoria Pinilla tomó el bastón de mando en 1987 nada más dejarlo su primo Carmelo Aured. Pinilla permaneció en el cargo 22 años, en un principio bajo las siglas del CDS y luego con las del PAR.

El pueblo de los molinos de viento

Por entonces, La Muela era un pueblo más de la provincia, limítrofe de Zaragoza capital y surcado por la carretera N-II, la que pocos años después fue sustituida por la actual Autovía A-2, Madrid-Zaragoza.

María Victoria Pinilla y su marido -del que se separó después de ser detenida e imputada en 2009- eran un matrimonio más de La Muela. Habían montado un negocio familiar, una granja de conejos.

Con el paso de los años, el paisaje -geográfico y económico- de La Muela empezó a cambiar. Fue precoz en acoger aerogeneradores, molinos de viento para la producción de electricidad -el aire sopla con fuerza y perseverancia en el lugar-. Los molinos fueron una inyección de dinero para el pueblo y para sus gentes -al que le plantaban un aerogenerador en su finca le resultaba rentable-. Hoy en día, los molinos de viento caracterizan el paisaje de La Muela, plagado de ellos.

Fortuna familiar, ruina municipal

Y luego llegó el «boom» inmobiliario. Se multiplicó el ladrillo en la población, ganó vecinos, atrajo pobladores, proliferaron las construcciones residenciales y el Ayuntamiento se embargó en un gran polígono industrial. Y ahí fue cuando la política y el urbanismo, lo público y lo privado, lo legal y lo ilegal, empezaron a avanzar.

De la granja de conejos, la familia Pinilla-Embarba pasó a amasar una fortuna que es la que le ha acabado valiendo una condena grupal. La sentencia dictada ayer considera probado que, entre 1998 y 2007, se lucró de millones de euros a través de la corrupción político-urbanística. Junto a su ahora exmarido y sus tres hijos, atesoró una villa en la República Dominicana, vivienda en la no menos selecta Sotogrande (Cádiz), pisos en Madrid y en Manilva (Málaga) y un tren de vida de postín.

En marzo de 2009 fue detenida. Se destapó la corrupción y, de paso, quedó al desnudo la ruina de un Ayuntamiento que, durante años, había contentado a sus vecinos con viajes gratis y obras públicas tan espectaculares como insostenibles para un municipio de esa dimensión.

Siete familiares, 33 años de cárcel y 29 delitos

Ahora, entre la exalcaldesa y sus familiares suman un total de 33 años de cárcel: 17 de ellos para María Victoria Pinilla; tres para su exmarido, Juan Antonio Embarba; un año para su hijo Jorge; nueve meses para cada uno de sus hijos Víctor y Juan Antonio; nueve años y nueve meses para su primo Carmelo Aured, y un año de prisión para su hermana María Dolores Pinilla.

La exalcaldesa ha sido condenada por 14 delitos de prevaricación, tráfico de influencias, fraude, contra la Hacienda pública, cohecho y blanqueo de capitales; su exmarido, por tres contra la Hacienda pública y blanqueo; sus tres hijos, por sendos delitos de blanqueo, lo mismo que la hermana de la exalcaldesa, María Dolores. El primo, por su parte, suma siete delitos contra la Hacienda pública y uno de falsedad documental.

Multas multimillonarias, también en familia

Además, la exalcaldesa –a la que se ha inhabilitado para cargo público durante 78 años y que ha anunciado que va a recurrir la sentencia– también ha sido condenada a pagar 9,95 millones de euros en multas y a hacer frente –de forma solidaria junto a otros condenados– además de los 12,5 millones la sentencia fija como indemnizaciones: 11,6 millones para la Agencia Tributaria, 301.704 euros para resarcir al Ayuntamiento de La Muela, y otros 531.667 euros para el Instituto Aragonés del Agua, ente público del Gobierno regional.

Al marido de la exalcaldesa se le han impuesto multas por un total de 3,7 millones; entre los tres hijos suman otros 1,13 millones en multas; 7,14 millones deberá pagar Carmelo Aured, y 45.297 euros la hermana de la exregidora.

La Audiencia Provincial de Zaragoza también considera culpables a otras 22 personas, entre ellos varios empresarios y promotores inmobiliarios. Las penas impuestas a estos otros 22 condenados suman 71 años de cárcel y 22,8 millones de euros en multas.

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