Sucesos

El Arzobispado de Zaragoza apela a la «presunción de inocencia» del bedel parroquial detenido por pedofilia

En el mismo comunicado, condena «sin paliativos» los hechos que se le imputan a este conserje de parroquia

Agentes de Policía revisando archivos informáticos en presencia del detenido (a la izquierda)
Agentes de Policía revisando archivos informáticos en presencia del detenido (a la izquierda)
R. Pérez Zaragoza - Actualizado: Guardado en: Aragón

El Arzobispado de Zaragoza ha apelado este lunes a la «presunción de inocencia» del conserje parroquial detenido en poder de gran cantidad de archivos informáticos con fotos y videos de niñas y adolescentes menores de edad.

A través de un comunicado, el Arzobispado afirma condenar «sin paliativos los hechos que se le imputan a dicha persona», un hombre de 33 años que ya había sido arrestado hace un año y que, por entonces, ya contaba con antecedentes policiales con hechos similares.

La Policía ha encontrado en poder de este hombre más de 120.000 fotografías digitales, 800 vídeos y 6.000 números de teléfono. Del análisis de estos archivos informáticos, los investigadores han logrado identificar a 103 niñas y adolescentes menores de edad, pero da por hecho que su lista de víctimas es mucho mayor, dada la cantidad de fotografías y vídeos en los que todavía no han logrado identificar a quienes aparecen.

Pese a estar imputado, durante el año transcurrido desde aquel arresto hasta la nueva detención que tuvo lugar a finales de la semana pasada, el acusado se mantuvo en su puesto de trabajo como portero de una parroquia del centro de Zaragoza.

Ha sido ahora, tras su segunda detención y su imputación por los delitos de producción de pornografía infantil, corrupción de menores y revelación de secretos, cuando ha sido separado de su puesto -algo de lo que también ha dado cuenta el Arzobispado-. Para ello ha resultado decisiva la decisión del juez que, pese a dejarlo en libertad con cargos, ha dictado contra el acusado una orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a la parroquia en la que trabajaba.

Según la Policía, aprovechó este puesto para obtener datos de menores de edad, si bien sus prácticas las realizaba a través de internet: contactaba con menores en redes sociales, se hacía pasar por una adolescente bisexual, y embaucaba a sus víctimas para que le enviaran fotos de contenido sexual -en ropa interior, desnudas o incluso practicando actos sexuales-.

El Arzobispado, a través de este comunicado, expresa «su dolor y cercanía a las víctimas y a sus familias» y anuncia que «colaborará en todo momento con la autoridad policial y judicial para esclarecer los hechos y circusntancias» de este caso. A renglón seguido, clama por la «presunción de inocencia» del acusado.

Así, en su comunicado, el Arzobispado de Zaragoza pone especial hincapié en que «nuestro ordenamiento jurídico garantiza la presunción de inocencia». «Por eso» -continúa el comunicado- el Arzobispado «solicita que el tratamiento de toda la información sobre este caso busque siempre la verdad de los hechos y el respeto absoluto de las personas».

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