Pedro Santisteve (derecha), junto al portavoz municipal de su partido, Pablo Muñoz
Pedro Santisteve (derecha), junto al portavoz municipal de su partido, Pablo Muñoz - Fabián Simón
Política

El alcalde Santisteve pide «respeto» para el dirigente de Podemos que cargó al partido un viaje de placer

ZEC, franquicia local de Podemos en Zaragoza, lo pasó por alto durante ocho meses. El implicado sigue con sueldo de asesor

ZaragozaActualizado:

La franquicia de Podemos en Zaragoza, la coalición ZEC -que comparte con IU-, sigue en apuros por el viaje de placer que su coordinador municipal cargó a una cuenta del partido. El alcalde y dirigente de ZEC, Pedro Santisteve, sigue sin censurar lo ocurrido y mantiene a sueldo, como asesor municipal, a uno de los protagonistas del escándalo, Guillermo Lázaro, para el que además pide «respeto».

«Aquí paraece que se pueden hacer rodar cabezas a base de puñetazos en la mesa», ha dicho Santisteve en su última declaración pública en torno a este asunto. Y, en favor de su alto asesor que ha protagonizado el escándalo, Santisteve apela a los «procedimientos» y «garantías» de orden interno que rigen a la hora de analizar episodios como el ocurrido. Unas «garantías» y «procedimientos» que Santisteve insiste en que «hay que respetar».

Tras destaparse el escándalo, Guillermo Lázaro dimitió como secretario general de Podemos en Zaragoza capital. Y, «temporalmente» -según se encargó de subrayar ZEC el pasado lunes-, ha dejado el puesto de coordinador del grupo municipal. Pero se mantiene como miembro del grupo; es decir, como personal eventual a sueldo de la estructura política que la franquicia de Podemos tiene asentada en el Ayuntamiento y financiada con cargo al presupuesto municipal.

Guillermo Lázaro y Maria José Calderón, los dirigentes territoriales de Podemos que endosaron su escapada a Nueva York a una cuenta del grupo municipal de Zaragoza
Guillermo Lázaro y Maria José Calderón, los dirigentes territoriales de Podemos que endosaron su escapada a Nueva York a una cuenta del grupo municipal de Zaragoza

Guillermo Lázaro y su pareja, María José Calderón -que era número tres de Podemos en Aragón-, cargaron a una cuenta de ZEC los 2.814 euros que les costó la escapada de seis días a Nueva York que hicieron en octubre del año pasado. Hasta ahora, ZEC se ha inclinado por defender a Lázaro, que sin embargo fue forzado a dimitr por la dirección regional de Podemos. Dejó el cargo de líder local de la formación morada hace mes y medio, tras conocerse internamente lo que había ocurrido. Al mismo tiempo, su pareja dimitió como secretaria de organización de Podemos-Aragón.

ZEC, sin embargo, le sigue apoyando. El propio alcalde insiste en apelar a la presunción de inocencia de Guillermo Lázaro mientras lo mantiene a sueldo en el grupo político municipal. ZEC, en línea con la versión del propio Lázaro, ha hablado hasta el momento de «error», que fue fruto de un despiste que ese viaje de placer se cargara a una cuenta de la franquicia municipal de Podemos.

Tardaron ocho meses en actuar

De lo que no hay duda es de que el enredo se mantuvo oculto durante ocho meses, según acaba de desvelar El Periódico de Aragón: el viaje a Nueva York fue contratado por Guillermo Lázaro en junio de 2017, el pago con cargo a ZEC se realizó al mes siguiente, el 11 de julio de 2017, la escapada neoyorquina tuvo lugar en octubre, y aquel pago irregular no fue detectado en ZEC hasta bien avanzado el pasado mes de marzo.

Todos los demás partidos políticos con representación en el Ayuntamiento, a izquierda y derecha, han insistido en que no es creíble la versión del «error» en la que insisten los implicados y la franquicia zaragozana de Podemos. Inciden en lo sospechoso que resulta que alguien que hace una compra de 2.814 euros -en este caso un viaje a Nueva York- no se dé cuenta de que no se la han cobrado ni se preocupe a quién se la han cargado.

De paso, el asunto compromete directamente las proclamas de transparencia, rigor en la gestión política y escrupuloso control de la legalidad y la ética con la que Podemos y sus confluencias irrumpieron en la política española hace cuatro años. Ya se han alzado voces criticando que lo ocurrido evidencia un flagrante descontrol interno, mientras el alcalde Santisteve insiste en restarle importancia. Sigue intentando presentar lo ocurrido como una cuestión doméstica, privada, de orden estrictamente particular de ZEC. Y, en otro intento para restar gravedad al asunto, asegura que la cuenta concreta en la que se produjo aquel pago no recibe fondos públicos, sino aportaciones de cargos públicos de ZEC, pese a que sus sueldos se pagan con fondos públicos y a que el pilar básico de financiación de ZEC son las subvenciones municipales.