El yihadista discreto que quería atacar Las Ramblas como sus «hermanos»

El detenido en Tarrasa practicaba la «taqiyya», el arte del disimulo, para no ser detectado

MadridActualizado:

Hay un recurso en el Islam rechazado por una parte de las fuentes coránicas suníes según el cual beber alcohol, ir a clubes de alterne u ocultar los signos de religiosidad, por ejemplo no acudiendo nunca a rezar a la mezquita, están permitidos con tal de no levantar sospechas para pasar inadvertido dentro de una sociedad occidental y, llegado el caso, poder atacarla desde dentro. Este arte del disimulo denominado «taqiyya» era el que venía practicando un ciudadano marroquí de 45 años cuya detención en Tarrasa (Barcelona) fue hecha pública ayer por el Ministerio del Interior, que ha subrayado que el individuo había alcanzado «un punto de adhesión a la organización terrorista que podría haberle llevado acometer un atentado como actor solitario en suelo europeo tal y como reclama Daesh».

De carácter reservado y muy discreto, el sujeto arrestado se jactaba de no llevar barba y sí pantalón corto -tan alejado del prototipo fundamentalista-, y de no ir a los lugares públicos de culto y también adoptaba medidas de precaución tales como conducir de forma evasiva para evitar ser seguido. Pero se definía a sí mismo en secreto como «un muyahidín más». La investigación en torno a él, de quien se cree que actuaba por libre y no tenía conexión con ninguna célula o grupo, dio comienzo a mediados de junio de 2017 y en estos meses la Brigada Provincial de Información de Barcelona -bajo la coordinación de la comisaría General de Información de la Policía Nacional- ha acopiado un amplio historial de pruebas que documentarían la radicalización del hoy arrestado. Entre otros, se afirma que llegó a exponer públicamente que «el que pueda hacer algo que lo haga, al que no le dejen irse a Siria que mate a seis o siete españoles», todo ello en el contexto de la invitación a personas de su entorno para que le acompañasen en el viaje al territorio del Daesh, que al parecer se ofrecía a costear.

Su llamamiento a «matar españoles» ha resultado lo más alarmante, habida cuenta de que entre el material que se ha reunido en torno a este hombre constan alabanzas a los atentados del pasado mes de agosto registrados en Barcelona y Cambrils. Aludiendo a ellos, decía que si tuviera a mano una furgoneta grande haría lo mismo que «los hermanos» que atacaron Las Ramblas, acción en la que resultaron asesinadas 16 personas y otras decenas fueron heridas.

Los productos audiovisuales que le han sido incautados son clásicos inequívocos del autoadoctrinamiento, tales como vídeos de gran violencia en los que puede verse a yihadistas combatiendo en Siria -a los que el detenido se refiere como mártires que «se han ganado el cielo»-, o ejecuciones perpetradas por niños en los que se ensalza la lucha en el nombre de Alá. El Ministerio del Interior asegura que estas grabaciones y «documentos propagandísticos» eran compartidas con su entorno, sobre el que no se ha facilitado mayor información, si bien ayer la operación permanecía abierta y bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número 4 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Amén del ciudadano español de 20 años que fue detenido la semana pasada en Filipinas por su presunta relación con los terroristas adscritos a Daesh de Abu Sayyaf, el arresto de Tarrasa es el primero que se lleva a cabo este año en relación con actividades yihadistas y se ha producido de nuevo en el entorno de Barcelona, área que constituye uno de los epicentros de la radicalización islamista en España junto con Ceuta y Madrid, incluido su entorno.

En concreto, del total de 75 detenciones practicadas en el marco de las 51 operaciones antiterroristas desarrolladas por los Cuerpos de Seguridad en España a lo largo del año 2017, un tercio de ellas -24 en concreto- tuvieron lugar en Cataluña, donde en conjunto se localizaron 14 operaciones. La mitad de ellas tuvieron como escenario Barcelona y su provincia, de donde salieron 13 detenidos, un volumen solo superado por el correspondiente a la Comunidad de Madrid, en la que fueron capturadas 14 personas.