España

Las víctimas del cuádruple crimen de Pioz no tenían antecedentes

Se trata de una familia brasileña que alquiló la casa en julio a la que no se veía desde agosto

La Guardia Civil investiga el cuádruple asesinato de una familia en Pizo (Guadalajara) - EFE

Un matrimonio y sus dos hijos, de cuatro y un año, todos de origen brasileño, fueron encontrados descuartizados ya entrada la noche del pasado sábado en el chalé que tenían alquilado en una urbanización de Pioz, localidad situada al sur de Guadalajara y a 60 kilómetros de Madrid. Se trata de uno de los crímenes más atroces cometidos en nuestro país en los últimos años, cuyo móvil es según las primeras hipótesis «un ajuste de cuentas», aunque ayer se barajaba un posible ajuste de cuentas. Así lo ha señalado, a preguntas de los periodistas, en Valdepeñas (Ciudad Real), donde ha acompañado al subsecretario de Fomento, Mario Garcés, en su visita a la Iglesia Parroquial del Santísimo Cristo de la Misericordia de la localidad con motivo de la adjudicación de las obras que se van a acometer, informa Efe.

El suceso ocurrió en la urbanización La Arboleda, en la que residen familias que trabajan tanto en Madrid, como en Guadalajara y Alcalá de Henales, localidad que está situada a solo 25 kilómetros. En la noche del pasado sábado uno de los vecinos sospechó del fuerte olor que salía de la casa, situada en la calle Los Arces, por lo que puso los hechos en conocimiento del personal de seguridad privada con el que cuenta el recinto. Los vigilantes, tras inspeccionar la zona, alertaron a la Guardia Civil, que comenzó a trabajar en la vivienda ya de madrugada.

En bolsas selladas

Nada más entrar por una ventana los investigadores del Instituto Armado encontraron en el salón de la casa una serie de bolsas de basura selladas con cinta americana. Al abrirlas vieron los restos despedazados de los cuatro miembros de la familia, dos de ellos niños. Nada más producirse el macabro hallazgo se avisó tanto al juez de guardia como a los especialistas de Criminalística, que realizaron durante horas una inspección ocular del chalé para recoger evidencias. Estas gestiones se prolongaron hasta pasadas las cinco de la tarde de ayer.

El Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara ha decretado este lunes el secreto de sumario de las actuaciones. Las primeras diligencias practicadas por el Juzgado hasta el momento han sido el levantamiento de los cadáveres la madrugada del domingo, y la autorización para la realización de las autopsias y demás pruebas forenses a los restos, tal y como han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

Las autopsias ya han sido practicadas por los médicos forenses encargados del caso pero el contenido no ha transcendido por el momento porque les afecta también el secreto de sumario, ya que el mismo es sobre la totalidad del procedimiento, según informa Efe.

A finales de agosto

Los vecinos de La Arboleda explicaron que la familia había llegado allí hacía pocos meses, en concreto a mediados de julio, y que desde finales de agosto, en torno a la última semana, se les había dejado de ver. Sobre ellos conocían pocas cosas, ya que se trataba de una familia que apenas se relacionaba con el vecindario, al ser muy reservada. Al que más veían era al cabeza de familia, sobre todo cuando iba a hacer la compra a un supermercado próximo, al que iba andando ya que no tenía coche.

Los vecinos conocían pocas cosas sobre la familia, que apenas se relacionaba con el vecindario

La urbanización, como ya se ha señalado, es muy tranquila y además dispone de seguridad privada. Uno de los dos accesos a la misma está vigilado permanentemente y la Policía Judicial de la Comandancia de Guadalajara, que se ha hecho cargo de la investigación, está pidiendo las grabaciones de todas las cámaras de seguridad de la zona en busca de pistas. El chalé donde se produjo el crimen múltiple tiene dos plantas y piscina, aunque ahora estaba semivacía y semiabandonada. Se trata de una vivienda de nivel medio-alto, que está rodeada por una valla de altura considerable para salvaguardar la intimidad de sus moradores. Una circunstancia que sin duda benefició al autor o autores de esta carnicería, que pudieron actuar con absoluta tranquilidad sin temor a ser descubiertos o sorprendidos por alguien.

Sin antecedentes

Los encargados de la investigación se centraban ayer en conocer el círculo social en el que se desenvolvían las víctimas y sus últimos movimientos. Evidentemente se centran sobre la pareja -en especial en el hombre-, porque se considera que los niños fueron «víctimas colaterales» del terrible suceso. Algunas fuentes hablaban de un ajuste de cuentas, a pesar de que al matrimonio no le constan antecedentes delictivos. Lo que parece descartarse, tras la inspección ocular, es la hipótesis de un simple robo como detonante de los hechos.

Uno de los datos que más llama la atención de los investigadores es que las puertas de la casa no estaban forzadas, lo que indica que quienes cometieron el crimen podían conocer a sus víctimas. Precisamente por ello es clave averiguar con quiénes se relacionaban. Para ello, los investigadores intervinieron distinta documentación que había en el chalé. La Guardia Civil, además, va a pedir la colaboración de las autoridades brasileñas para que faciliten toda la información que tengan de la familia.

El alcalde de Pioz, Ricardo García, se desplazó al lugar de los hechos para interesarse por lo ocurrido. García explicó que el pueblo estaba conmocionado por lo sucedido y anunció que en unos días convocará un pleno extraordinario para decretar unos días de luto por las víctimas.

Seiscientos cháles

Esta localidad de Guadalajara, próxima a Alcalá de Henares, vivió a finales de los 90 una fuerte expansión urbanística, durante la cual proliferaron las urbanizaciones en las que muchos madrileños tenían su segunda vivienda. Es el caso de la urbanización La Arboleda, que cuenta con unos 600 chalés.

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