Donald Trump y Mariano Rajoy en la reunión de los países miembros de la OTAN el pasado mes de mayo
Donald Trump y Mariano Rajoy en la reunión de los países miembros de la OTAN el pasado mes de mayo

Trump respaldará la fortaleza de España en su reunión del martes con Rajoy

El Gobierno ve «excelente» el tratamiento que la Casa Blanca dará al presidente

Enviado especial a WashingtonActualizado:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá el día 26 al presidente Mariano Rajoy en la Casa Blanca, como adelantó ABC este verano. La visita a Washington se produce cinco días antes del referéndum ilegal que los secesionistas pretenden celebrar en Cataluña, y se espera un pronunciamiento de Trump, que comparecerá ante los medios en una rueda de prensa junto a Rajoy. De entrada, el tratamiento que el líder de Estados Unidos dará al presidente del Gobierno es ya un reconocimiento expreso de la fortaleza de España en el contexto europeo y como aliado. Rajoy será recibido como un aliado «preferente».

En La Moncloa están plenamente satisfechos del trato que se dispensará a Rajoy: «Es excelente, de alto nivel». Tiene poco que ver con el que el anterior presidente de Estados Unidos, Barack Obama, agasajó a Rajoy en enero de 2014, cuando se vieron en la Casa Blanca por primera y última vez. En aquella ocasión, España intentaba sacar la cabeza de la peor crisis económica de su historia reciente, y Obama recibió a Rajoy en el Despacho Oval durante una hora, dos años después de que el líder del PP ganara las elecciones generales. Fue ahí cuando el presidente de Estados Unidos reconoció el «gran liderazgo» de Rajoy y sus reformas emprendidas, que habían logrado, subrayó, estabilizar la economía.

Un nivel más alto

Trump no tiene el don de gentes de Obama, ni sus saludos a Rajoy han sido hasta ahora tan afectuosos y campechanos como los de su antecesor. Pero lo cierto es que ha dotado de un nivel superior a la nueva visita del presidente del Gobierno de España a la Casa Blanca. El anfitrión ha ofrecido la Casa de Huéspedes oficial, la Blair House, residencia para los invitados del presidente de Estados Unidos, a Rajoy, que llegará a Washington el día anterior. En la visita se producirá una reunión en el Despacho Oval a solas, seguida de un almuerzo de trabajo junto a las delegaciones, y finalmente se ofrecerá una rueda de prensa conjunta en el exterior, en Rose Garden, si el tiempo lo permite.

En esta primera visita bilateral a Washington de Rajoy desde enero de 2014, España mostrará cómo han cambiado las cosas en el país desde entonces. Cuando Obama recibió al presidente del Gobierno, España estaba saliendo de una fuerte recesión, y ahora la economía está creciendo por encima del 3 por ciento, a la cabeza de las principales potencias europeas. El cambio de la imagen de España en el exterior es un hecho, y Rajoy mostrará como activos del país la estabilidad parlamentaria en la que se sustenta el Gobierno, en un marco de crecimiento y creación de empleo sostenidos.

Las relaciones comerciales y de inversión entre Estados Unidos y España son equilibradas. Estados Unidos es el primer destino de las exportaciones españolas fuera de la Unión Europea, sexto cliente a nivel mundial y quinto suministrador de bienes. El volumen de comercio bilateral ha aumentado gradualmente hasta llegar en 2016 a los 24.344 millones de euros. Las inversiones españolas están muy concentradas en el sector financiero, aunque abarcan otros sectores, como la energía, la alimentación o el sector inmobiliario. En 2015, Estados Unidos fue el segundo destino de las inversiones españolas, con un stock de 60.259 millones de euros. En sentido inverso, Estados Unidos es el primer inversor en España, con un stock en 2015 de 50.046 millones de euros.

Fuentes de La Moncloa destacan el «buen momento» que atraviesa la relación con Estados Unidos. Según un miembro del Gobierno, desde la llegada de Trump a la Casa Blanca ha sido una relación «inteligente», en la que España ha tenido presente el peso de su aliado y ha evitado polémicas fuera del entorno de la UE. En esa relación bilateral destaca la alianza en Defensa, que se suma a la que existe en el marco de la OTAN, así como la coincidencia en la política antiterrorista.