España

El «sueldo» de Daesh disminuye a la mitad

«Daesh opera sobre cuatro claves: territorio, radicalización, financiación y expansión; si cede lo primero cae el resto de sus líneas estratégicas»

Abu Omar Al Shishani
Abu Omar Al Shishani

Pero no todo son buenas noticias para Estado Islámico. El principal atractivo de Daesh para sus seguidores, que es el control del territorio, paradójicamente es también una de sus principales servidumbres. «Es una organización terrorista muy rica, pero su Estado es muy pobre», aseguran las fuentes de los servicios de Inteligencia e Información consultados por ABC. Efectivamente, Daesh tiene que dar a la población a la que somete los mismos servicios que cualquier país: debe pagar a los funcionarios, los servicios médicos, la electricidad, las pensiones… y ahora la financiación no es lo mismo que en 2014.

Precisamente esta es una de sus grandes debilidades, ya que a medida que van perdiendo territorio se resienten sus cuentas. «Ya no tienen acceso a la frontera con Turquía, han perdido la mayoría de pozos de petróleo y las donaciones que reciben de otros países árabes son cada vez menores», explican las fuentes consultadas.

Ello les obliga a pagar cada vez menos a los combatientes -su sueldo ha disminuido hasta un 50 por ciento-, no pagan pensiones a las viudas y los servicios para su población son cada vez menores. Todo ello hace que el descontento comience a abrirse paso en algunos sectores, que perciben que el paraíso que les prometieron ya no es tal.

«Daesh opera sobre cuatro claves: territorio, radicalización, financiación y expansión; si cede lo primero cae el resto de sus líneas estratégicas. Pero que nadie se engañe, si hay algo que ha quedado demostrado es que el terrorismo yihadista tiene una enorme capacidad para evolucionar. Pensar que se le puede derrotar en el campo de batalla es iluso e irresponsable», remachan las fuentes consultadas. «Aún nos queda mucha sangre que ver».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios