El expresidente de la ANC y diputado Jordi Sànchez
El expresidente de la ANC y diputado Jordi Sànchez - EFE

Sànchez recusa a un magistrado del TS por los tuits de la asociación judicial de la que es vicepresidente

El exlíder de la ANC quiere apartar a Francisco Monterde por mensajes de la conservadora APM

MadridActualizado:

El expresidente de la ANC Jordi Sànchez ha pedido recusar al magistrado de la Sala Penal del Tribunal Supremo Francisco Monterde por la «animadversión» que ve en su contra en tuits de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), de la que Monterde es vicepresidente.

En un escrito remitido a la Sala Segunda del Alto Tribunal, la defensa pide que se aparte al que es ponente de la sala que debe resolver el recurso de apelación de Sànchez contra el auto que le impidió acudir a actos de la campaña electoral del 21-D.

A juicio del abogado del diputado, que está en prisión preventiva, los mensajes en Twitter de esta asociación judicial, de perfil conservador, «no sólo denotan un abierto rechazo hacia la ideología política» de Sànchez y de los otros investigados en la causa abierta por rebeldía, sino que también acreditan «evidentes prejuicios» sobre la responsabilidad penal del exlíder independentista.

Según el recurso, Monterde, vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo de la APM, no puede haber permanecido «en modo alguno ajeno» a la «campaña mediática» emprendida en las redes sociales en las cuentas oficiales de esta asociación de jueces, en la que aprecia «claros prejuicios» y una «evidente animadversión» respecto a la responsabilidad de Sànchez y su ideología.

«¿Dejamos impunes a los delincuentes?»

En uno de esos mensajes la APM afirmaba que la ANC, presidida entonces por Sànchez, era el «brazo civil» de la «trama secesionista» y se instaba a actuar «sin medias tintas» ante el «desafío» de los independentistas, con mensajes como: «¿Dejamos impunes a los delincuentes?».

Aunque la defensa reconoce que no puede acreditar quién es el concreto autor de estos mensajes, recuerda que los publicaron cuentas oficiales de la Asociación Profesional de la Magistratura, y es «razonable» pensar que el magistrado en cuestión comparte «la línea editorial» de esta asociación.