España

Sánchez desoye la propuesta de Rivera de una mesa a tres con PP

Podemos sigue tentando al PSOE con un pacto que les lleve a una «vía alternativa»

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, junto al secretario general de UGT, Josep María Álvarez
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, junto al secretario general de UGT, Josep María Álvarez - efe

Si Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, es un claro ejemplo de político junco, con capacidad para adaptarse a diferentes circunstancias, Pedro Sánchez lo está siendo de estadista estaca. Ambos dieron ayer muestras de esas cualidades: el presidente de la formación naranja planteó, durante una entrevista en Onda Cero, que el secretario general de los socialistas aceptara una mesa a tres en la que también participara Rajoy, como única vía para salir del atasco político hablando de «reformas en común». Sánchez, desde la Escuela de Verano de UGT en Gijón, le recordó que no va a facilitar el gobierno al líder del PP porque los socialistas «estaremos en la solución, pero como alternativa» a los populares.

Pese a que sólo unos meses atrás fueron socios, ahora Ciudadanos y PSOE parecen más alejados que nunca. Rivera afirmaba ayer que veía «inviable» un gobierno en minoría de Sánchez, mientras este deja pasar los días sin llamar al líder de la formación naranja en esa ronda de consultas que está celebrando. Rivera, ironizaba hace unos días el portavoz socialista Antonio Hernando, «necesita un poco de descompresión» tras haber apoyado la investidura de Rajoy.

Sánchez incluso se permitió ayer criticar ante los sindicalistas reunidos en Asturias tanto a Ciudadanos como a Podemos, por considerar que sus «vetos cruzados» provocan «parálisis y enquistamiento».

C's o los independentistas

Mientras, desde la formación morada continúan tentando al PSOE con un pacto entre ambos partidos con ellos como núcleo, con apoyos parlamentarios —o bien la abstención de Ciudadanos, o el «sí» de vascos y catalanes—. Este es, insistía ayer Errejón, «el único camino para deshacer el chantaje de Rajoy». Por su parte, en el PSOE se mantiene abierto el debate sobre la conveniencia o no de postularse como alternativa.

Algunos dirigentes no tienen ninguna duda al respecto: es el caso del diputado nacional Pere Joan Pons, que ayer afirmaba durante un desayuno informativo que el PSOE tiene «la voluntad de explorar» —y de hecho «está en esa vía»— si entre los 180 diputados que votaron «no» a Rajoy en la investidura «hay la capacidad para investir a Pedro Sánchez».

Tras la ronda de consultas

Una posibilidad que, reconoció, «a lo mejor no se puede conformar», pero para la que él cree que «existen juncos más que suficientes», lo que se verá «después de la ronda de contactos». Dichas entrevistas, explicó Pons, se están haciendo «con la intención de hacer esa evaluación», y si se comprueba que se puede ir a una investidura, «se irá».

Sin embargo, otros dirigentes mantienen posturas diferentes: Guillermo Fernández Vara, presidente extremeño y uno de los barones más influyentes en el PSOE, aseguraba también ayer que se puede hablar con todo el mundo pero «otra cosa es negociar», y advirtió que «si el PSOE se radicaliza e intenta competir con Podemos en su mismo espacio, nos estaríamos equivocando». Añadió que hace «dos meses» que no habla con el líder Pedro Sánchez.

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