Imagen del folleto de preinscripción publicado hoy por la Generalitat
Imagen del folleto de preinscripción publicado hoy por la Generalitat - ABC

El rodillo lingüístico, imparable en la escuela de Cataluña

El folleto para la preinscripción, hecho público ayer, omite la casilla lingüística

BarcelonaActualizado:

En Cataluña, la política a favor del catalán se ha desarrollado en todos los frentes -función pública, comercios, medios de comunicación...-, pero ha sido en el de la educación donde más énfasis se ha puesto. De hecho, la inmersión en la escuela se ha definido como una línea roja por la mayoría de los partidos en el Parlament -Cs y PP son los únicos grupos que se oponen-, una línea que ni el Gobierno con el artículo 155 en mano ha sido capaz de rebasar. Incumpliendo la larga serie de sentencias que obligan a aumentar el número de horas de castellano, la preponderancia del catalán se mantiene.

Sin casilla

Ayer mismo, un día antes de abrirse el plazo de preinscripción, la Generalitat hacía público el folleto que deberán rellenar las familias para formalizar el proceso, en el que, tal y como se adelantó la pasada semana, no hay ni rastro de la casilla lingüística que daría a las familias la opción directa de elegir la lengua de escolarización de sus hijos. El documento no presenta ninguna variación pues con respecto a años anteriores y solo ofrece a los padres que quieren castellano para sus hijos la opción de reclamarla ante la administración para obtener, finalmente, «atención individualizada», un sistema cuestionado por sentencias judiciales recientes. La llamada «vía Lomce» de becas para estudiar en castellano fue declarada inconstitucional.

El ejecutivo catalán, mientras, sigue avanzando en la construcción de su modelo educativo, que lleva por ejemplo a indicar a sus profesores que a la hora de evaluar el conocimiento de castellano de los alumnos se atienda solo a la comprensión de textos «sencillos», tal y como adelantó ABC el pasado lunes. Así las cosas, únicamente a través de la acción de la Justicia se corrige, en parte, la preponderancia del catalán. El TSJC obligaba en 2016 por ejemplo a modificar el protocolo de usos lingüísticos de la Generalitat, que entre otras indicaciones señala que en la lengua de comunicación entre los funcionarios tiene que ser el catalán.