Pedro Sánchez, secretario general del PSOE
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE - EFE

El CIS revela que Sánchez empieza a recuperar votantes de Podemos y a movilizar la abstención

La suma de izquierda (45,2%) superaría a la forjada por PP y Ciudadanos (43,3%)

MadridActualizado:

La victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE le ha sentado bien al partido en términos demoscópicos. El barómetro del CIS correspondiente al mes de julio y publicado ayer refleja una subida de cinco puntos respecto al sondeo del mes de abril. Los socialistas suben hasta el 24,9 % en intención de voto y se quedan a menos de cuatro puntos del PP, que desciende del 31,5% al 28,8%. Aunque los populares seguirían siendo la fuerza más votada, en términos de competición bipartidista, la distancia entre populares y socialistas se reduce de 11,6 puntos en abril a 3,9 puntos en estos momentos. Es la distancia más estrecha entre los dos partidos tradicionales desde octubre de 2015. Tras la dimisión de Pedro Sánchez el PP doblaba al PSOE (34,5%) frente al (17%).

Aunque el potencial crecimiento socialista se produce en el voto de Unidos Podemos y, especialmente, en sus confluencias, este hecho no se deja sentir en el porcentaje de voto global de los populistas, que de hecho suben seis décimas respecto a abril. Del 19,7% al 20, 3%. Este último dato es ocho décimas inferior a lo que Unidos Podemos logró en las elecciones del 26-J.

Las claves que resumen este barómetro, que se produce en el primer verano en muchos años sin inestabilidad política, es que al menos por el momento existe «efecto Sánchez», que el PP no está logrando sacar rédito de los datos que atestiguan la recuperación económica y que estaría siendo lastrado por el caso Lezo. En lo que respecta a Podemos, en la formación esperaban un resultado negativo en este barómetro por la llegada de Sánchez. Con lo que la ligera subida fue muy bien acogida y se atribuye a haber mantenido movilizado a sus electores gracias a la moción de censura.

Para Ciudadanos en cambio no ha sido un buen barómetro. Y eso que en la calle Alcalá se preparaban para recibir unos buenos datos. El partido liberal se queda en el 14,5% frente al 14,9 que registró en abril. La formación de Albert Rivera no recoge el desgaste del PP ni sacan rédito al anuncio de que sus exigencias llevarán al Gobierno a bajar el IRPF en 2018.

El trabajo de campo de este barómetro se realizó entre el 1 y el 10 de julio, con lo que además del retorno de Sánchez recoge ya el efecto de la Operación Lezo y la moción de censura presentada por Podemos. No recoge sin embargo el efecto de los últimos datos de empleo ni tampoco la imagen de Mariano Rajoy declarando en la Audiencia Nacional.

Sin riesgo de «sorpasso»

En el PSOE mostraron la «satisfacción» por unos datos que demuestran que «hay un acercamiento muy claro al PP». El secretario de Organización, José Luis Ábalos, destacó que estos datos consolidan a los socialistas como referente de la izquierda y líder de la oposición porque se «aleja definitivamente la idea del sorpasso».

Para el PSOE algunos datos positivos de este barómetro es que son primera fuerza en intención directa de voto (19,1%) por delante del PP (17,1%). La mejora del PSOE en este barómetro se entiende desde cualquier variable. Pero una de las más claras es que los socialistas mejoran en las grandes ciudades. En las ciudades de más de un millón de habitantes su intención directa de voto del 9,2% al 16,9%.

Además, el discurso de la plurinacionalidad que ha abanderado Sánchez funcionaría para atraer el voto de un 6,7% de quienes votaron a Unidos Podemos el 26-J. Mientras que los morados solo atraerían al 2,7% de quienes votaron a los socialistas en los últimos comicios. Esto consolida algo clave para revertir los peores resultados de su historia: el PSOE deja de ser un donante de votos a Podemos y empieza a recuperar voto que se había fugado a los populistas. El crecimiento del PSOE es más intenso en el caladero de voto de las confluencias de Podemos. Atendiendo a la variable «voto más simpatía», un 10% de quienes votaron a En Comú Podem el 26-J lo harían ahora por el PSOE. También apostarían por Sánchez un 12,5% de quienes apoyaron a En Marea y un 14% de los que lo hicieron por Compromis.

Detrás del incremento de los socialistas estaría también la movilización de los votantes abstencionistas. Sumando a los que declaran ahora que no votarán y los que dicen no tenerlo claro suman el 28,1%, dos puntos menos de la abstención registrada en el 26 de junio.

Cambio de bloques

En Podemos destacaron más que su resultado el hecho de que la suma de izquierda (45,2%) superaría a la forjada por PP y Ciudadanos (43,3%). Algo que no sucedía desde antes de las elecciones del 20 de diciembre de 2015. «Esto haría más viable una alternativa a Rajoy», señaló el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique.

En Ciudadanos se agarraron ayer al único dato que podían: que su resultado mejora el de las últimas elecciones, aunque denota cierto estancamiento. «Muestran una subida respecto a las últimas generales. Demuestran la consolidación del crecimiento de Ciudadanos», indicó el secretario general en el Congreso, Miguel Gutiérrez.

En el PP se aferraron a que siguen siendo el primer partido en intención de voto. La vicesecretaria Andrea Levy marcó como objetivo «seguir ampliando esa mayoría». Sí reconoció que «las informaciones relacionadas con la corrupción empañan» las «valoraciones positivas que tienen los españoles»..

En cuanto a la valoración de líderes políticos, Pedro Sánchez vuelve a una encuesta del CIS con una nota de 3,73. Se convierte en el más valorado de los cuatro líderes principales. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se queda en un 3,58, el secretario general de Podemos logra un 2,95 y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se queda en un 2,79. Los tres bajan respecto a abril.