Mas saluda a Ortuzar, del PNV, en la ofrenda floral frente al monumento de Rafael Casanova
Mas saluda a Ortuzar, del PNV, en la ofrenda floral frente al monumento de Rafael Casanova - EFE

El PNV retirará su apoyo a Rajoy si se «excede» en Cataluña

Avisa a Moncloa de que cortarán su relación si hay una respuesta «dura» ante el 1-O

MadridActualizado:

El PNV asiste con visible incomodidad al arreón independentista en Cataluña, situada fuera de la ley. Un carril suicida que el nacionalismo institucional vasco no recorrió y que ahora tampoco comparte, por más que en público defienda como «legítimo» el camino catalán emprendido hacia el referéndum del 1 de octubre. La crisis catalana obliga al PNV a posicionarse con profundas consecuencias hasta el punto de modificar su estrategia en el Congreso de los Diputados, donde hoy son socios estratégicos del Gobierno. Según reconocen a ABC fuentes de la dirección, el PNV ha transmitido «hace tiempo» al presidente, Mariano Rajoy, que se replantearán su apoyo su el Ejecutivo se «excede» en su respuesta al desafío separatista en Cataluña. Si los cinco diputados vascos retiran, extremo que no descartan en Sabin Etxea, su apoyo al PP se pone en peligro la estabilidad de la legislatura.

«Saben, porque se lo hemos hecho llegar, que la relación con el PNV se mantiene o se estrecha según sea su reacción con Cataluña», apuntaba el viernes pasado un dirigente nacionalista tras escuchar la declaración de Rajoy en La Moncloa. Los nacionalistas vascos, que estos días no mantienen interlocución con el Gobierno, siguen al milímetro cada paso en la crisis abierta. Y no quieren ni oír hablar de la aplicación del artículo 155 para devolver el orden constitucional en la comunidad catalana, ni de requisar urnas el 1 de octubre. «Si eso sucede, nosotros nos quedamos en Bilbao», añade explicando gráficamente el repliegue nacionalista, que se saldría de la negociación de los Presupuestos y de otras leyes en el Congreso donde su voto es vital para el Gobierno.

Si los 5 diputados retiran su apoyo al Ejecutivo, la estabilidad de la legislatura estaría en peligro

El PNV considera que la respuesta del Ejecutivo hasta el momento, activando una ofensiva judicial contra las leyes aprobadas irregularmente por el Parlament y el Govern de Carles Puigdemont, ha sido la esperada. Pero estudia muy de cerca la reacción del Estado ante los acontecimientos en Cataluña, que sitúan dentro de la «excepcionalidad», e insisten en que su relación con el Ejecutivo de Rajoy «dependerá sobre todo del énfasis que se ponga en la operativa del 1 de octubre». A su juicio, no debe producirse una incautación masiva de urnas del referéndum.

Los nacionalistas vascos, muy críticos con el «inmovilismo» del PP ante el problema territorial, justifican que no podrán seguir manteniendo a un Gobierno que castigue con mano «dura» al nacionalismo catalán. Y observan con manifiesta preocupación los procesos judiciales que penden sobre los políticos y funcionarios catalanes que se han declarado en rebeldía. «El Gobierno español tiene que saber que no puede meter a toda la clase política catalana en la cárcel, tiene que haber una salida política», subrayan desde Bilbao.

Comisión de territorialidad

El PNV recela de la comisión propuesta por el PSOE para revisar el Estado de las Autonomías como vía para hallar un nuevo encaje a Cataluña en el modelo territorial español. El nacionalismo vasco rechaza que ese planteamiento vuelve a meter a Cataluña y el País Vasco «en el mismo saco» que el resto de comunidades y recuerda a Pedro Sánchez que la suya es una reivindicación «de identidad nacional». Aunque no cree que tenga desarrollo, el PNV acudirá a la constitución de esa mesa. «Iremos el primer día para exponer nuestra visión», apuntan. Aunque avisan de que «mientras el PSOE y el PP no reconozcan que Cataluña y Euskadi son dos naciones y tienen su propio sentimiento de sociedad, este país seguirá teniendo un serio problema».

El papel de Rey

El PNV maneja estos días una novedad discursiva que alude al papel que pueda tener la Corona en la crisis institucional en Cataluña. En opinión de un alto dirigente nacionalista vasco, el colapso en la interlocución de las instituciones catalanas con La Moncloa requerirá después del 1 de octubre de un «mediador» que podría ser el Rey. Lo explica así: «Tras el choque de trenes llegarán el día 2 y el 3 de octubre y de esto hay que salir. Da la sensación de que las dos partes enfrentadas por sí solas no son capaces de generar un clima social y político que les permita superar la situación de bloqueo. Y debe propiciarse un nuevo intento de mediar. Lo lógico, porque así se reconoce su papel e la Constitución es que sea el Rey», se apunta, sin demasiado entusiasmo, desde el PNV, donde subrayan que una operación así «le situaría» a Felipe VI «como a su padre en el 23-F».