El portavoz de ERC, Joan Tardà, la semana pasada en el Congreso, antes del inicio de la Junta de Portavoces
El portavoz de ERC, Joan Tardà, la semana pasada en el Congreso, antes del inicio de la Junta de Portavoces - EFE

ERC recurre al Congreso con una moción para que resuelva la crisis catalana

Esta tarde defenderá una moción en el Pleno para forzar al Gobierno a un diálogo bilateral por el referéndum

El PP anuncia su voto en contra: «Ya está bien de tomar el pelo a la gente, si quieren dialogar que lo hagan entre ellos

«No sé qué hierbas usan para el desayuno», comenta el dirigente popular sobre una presidencia bicéfala

MadridActualizado:

El Pleno del Congreso recupera esta tarde la actividad legislativa tras el descanso iniciado en Navidad y lo hace con Cataluña entre los puntos del orden del día, como no podía ser de otra manera. Pero con una iniciativa poco habitual: una moción de ERC que busca la intermediación de la Cámara Baja para resolver la crisis política catalana, a la vista de que el independentismo no logra hacerlo por sí solo.

El texto pide así que el Congreso inste al Gobierno a «establecer, en base al reconocimiento del resultado de las elecciones del 21 de diciembre en Cataluña y del mandato democrático emanado de las urnas, un diálogo bilateral con el gobierno de la Generalitat con el objetivo de alcanzar una resolución democrática a las demandas expresadas de manera permanente en Cataluña». Esto es, la celebración de un referéndum de independencia.

«Ya está bien de tomar el pelo a la gente y de hacer planteamientos de diálogo bilateral», ha replicado el portavoz del PP, Rafael Hernando, anunciando el voto en contra de su grupo al texto. «Si quieren dialogar que lo hagan entre ellos. Las dificultades de entendimiento están en el bloque independentista porque es un bloque antinatural y antidemocrático. Solo les une el ver "cómo nos quedamos con el poder y cómo destruimos España". Todo lo que les une son astracanadas», ha remachado en rueda de prensa.

El PSOE, en cambio, ha presentado una enmienda de sustitución manteniendo toda la responsabilidad de la resolución de la crisis catalana en sus políticos. Propone que el Congreso declare que «es necesario que cuanto antes» el Parlament elija a un nuevo presidente de la Generalitat que «pueda legalmente ejercer sus funciones». Esto es, aboga porque la Cámara Baja excluya de facto la candidatura de Carles Puigdemont.

Otro de los requisitos que el PSOE quiere que el Congreso señale para el nuevo presidente es que «sea capaz de formar un gobierno estable que con respeto al marco constitucional y al Estatut» así como que desarrolle sus competencias «con objeto de restablecer urgentemente el autogobierno y la normalidad institucional, trabaje para resolver los problemas y las necesidades de todos los catalanes y atienda al desarrollo económico y la cohesión social en Cataluña».

Los socialistas también defienden en el texto la necesidad de que el nuevo gobierno catalán actúe «conforme a los principios de legalidad y lealtad institucional», y forme parte de todos los órganos de cooperación con el Estado y el resto de las comunidades autónomas, en alusión por ejemplo al Consejo de Política Fiscal y Financiera o la Conferencia de Presidentes.

Y solo si el próximo presidente de la Generalitat cumpliera estos requisitos, cree que el Gobierno debería recuperar el diálogo institucional con la Generalitat para «abordar y solucionar los problemas que afectan específicamente a la ciudadanía de Cataluña».

«Delirante»

Hernando ha avanzado que apoya el texto del PSOE en lo que se refiere a la necesidad de que el Parlament elija a un nuevo presidente cuanto antes. Y dado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha señalado en varias ocasiones que dialogará con el nuevo presidente siempre que cumpla la legalidad, es de esperar que el texto de los socialistas cuente con su apoyo y sea aprobado.

Podemos, en cambio, ha vuelto a colocarse del lado del independentismo sin exigir su vuelta a la legalidad, ni ninguna enmienda en su hoja de ruta. «El texto nos parece suficiente para votar a favor», ha adelantado la portavoz del grupo, Irene Montero.

Sin embargo, ha vuelto a caer en la incoherencia al apuntar reclamaciones que coinciden con las recogidas por el PSOE en su enmienda de sustitución. Y es que ha reclamado un presidente que resuelva los problemas de los catalanes y ha advertido de que es «patriota» aquel que ayuda a resolver los problemas. «En este caso hace falta dialogar y llegar a acuerdos, quienes estan en oposición de confrontación están agudizando el conflicto», ha remachado en alusión a Puigdemont.

La propuesta del independentismo de una candidatura bicéfala tampoco ha cosechado el apoyo mayoritario de los partidos en Madrid. «No sé qué hierbas usan para el desyuno o si se pasan con la teína», ha criticado Hernando. «Me parece delirante», ha abundado, antes de emplazar a los dirigentes de Cataluña «que están limpios» y «tienen un futuro por delante» a poner fin a este «esperpento». Ni siquiera le ha parecido bien la propuesta a Montero, quien ha advertido que un gobierno simbólico «no va a permitir salir del bloqueo ni recuperar instituciones catalanas que siguen intervenidas».