Visita de Estado de Macri a España - G3

Así han recibido los Reyes a Macri

A la solemne ceremonia en el Patio de la Armería han asistido las altas autoridades del Estado Doña Letizia y Juliana Awada coinciden en el moño y el tono de su ropa

MadridActualizado:

Los Reyes han estrenado en la mañana de este miércoles la nueva ceremonia de bienvenida, que se ha celebrado en el Patio de la Armería del Palacio Real. Don Felipe y Doña Letizia han recibido con la máxima solemnidad y brillantez al presidente de Argentina, Mauricio Macri, y a su esposa, Juliana Awada, que llegaron a la plaza en el Rolls Royce histórico, con la Corona por matrícula, escoltados por todo un escuadrón a caballo, compuesto por batidores, banda de clarines y timbales, coraceros y lanceros.

En el patio de la Armería les aguardaban los Reyes, que estaban acompañados por todos los poderes del Estado: presidentes del Congreso, Ana Pastor; del Senado, Pío García-Escudero, conde de Badarán; del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos; del Tribunal Supremo y CGPJ, Carlos Lesmes, así como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

CASA DEL REY

Con puntualidad británica, Macri y su esposa llegaron a la plaza de la Armería. Igual que Doña Letizia, Juliana Awada aprovecha su papel de Primera Dama para promocionar la moda de su país, y en este caso lucía un abrigo de cashmere rosa pálido con cuello de piel sintética, diseño de Ménage a Trois. La esposa de Macri coincidió con la Reina en el peinado -ambas se recogieron el pelo en moños- y en el tono claro de sus estilismo. Doña Letizia lució un traje de chaqueta en color melocotón claro, con cinturón y zapatos en color nude.

Mientras se saludaron, estrechando la mano, el reloj de Palacio, de una sola aguja, marcó las 10.30 horas, y empezaron a sonar los himnos, primero el de Argentina y después el de España, y a la vez se disparaban las 21 salvas de ordenanza.

Ceremonia en el Patio de la Armería

El Rey y el presidente de Argentina pasaron revista a las tropas, mientras la Reina y su invitada cruzaban caminando y en animada conversación el Patio de la Armería. Ante la fachada del Palacio, se celebró la presentación de las delegaciones y, cuando los Reyes y sus invitados ocuparon su lugar en la tribuna presidencial, empezó el desfile militar, encabezado por la sección de motos. Las siguieron la Escuadra de Gastadores, el batallón de honores, integrado por 81 hombres de tres compañías -Monteros de Espinosa, Mar Océano y Plus Ultra-, con bandera y escolta; la Unidad de Música y la batería Real, compuesta por cuatro piezas históricas de artillería con dos carros, desde los que se dispararon las salvas de Ordenanza. Tras el recibimiento, los Reyes y sus invitados pasaron al Palacio y, poco después, Macri abandonó el lugar para dirigirse al Congreso de los Diputados.

CASA DEL REY

La fachada del Palacio estaba engalanada con los reposteros de las provincias españolas y los de las Comunidad autónomas, estos últimos mucho menos desgastados por el paso del tiempo que los primeros. Desde el balcón central, presidía el guión del Rey.

A partir de ahora, los recibimientos oficiales se celebrarán en el Patio de la Armería del Palacio Real, en lugar de los jardines del Palacio de El Pardo, donde han tenido lugar en los últimos treinta años. El cambio obedece a a una decisión personal del Rey, que ha querido dotar a esta ceremonia de una mayor solemnidad, dignidad y brillantez, con el fin de transmitir, no el boato, pero sí la grandeza y el orgullo de lo que significa ser un gran país con una larga y sólida historia.

CASA DEL REY

Esta decisión se suma al deseo del Rey de trasladar al Palacio Real los actos de Estado más importantes, reforzar aún más su protagonismo como escenario de la vida institucional y hacer partícipes a todos los españoles de esta grandeza. De hecho, el Rey escogió este Real Sitio para celebrar el primer aniversario de su Reinado con ciudadanos a los que reconoció, para transmitir su segundo Mensaje de Navidad, para celebrar el aniversario de la adhesión de España a la UE y para clausurar el IV aniversario de Cervantes, que coincidió con la celebración de su 49 cumpleaños.