España

Rajoy espera al sábado para ver si Sánchez sobrevive al Comité

«Visto lo visto -admite el presiden-, tampoco tengo yo muy claro lo que puede suceder»

Mariano Rajoy, en el Comité ejecutivo del PP
Mariano Rajoy, en el Comité ejecutivo del PP - ÁNGEL DE ANTONIO

Estamos «igual que el 21 de diciembre de 2015», admitió ayer lunes Rajoy, al término del Comité Ejecutivo Nacional que reunió en la sede madrileña del PP a los principales dirigentes del partido. La reunión, convocada para analizar los reconfortantes resultados electorales, tuvo como inevitable protagonista en la sombra a Pedro Sánchez, enrocado en el «no» al PP y cuya desconcertante -por inexplicable para muchos populares- actitud llevó a Rajoy, siempre comedido en sus comentarios hacia el líder socialista, a exclamar: «Visto lo visto, tampoco tengo yo muy claro lo que puede suceder».

Rajoy no desveló su estrategia para los próximos días - «eso no se cuenta»-, pero sí dejó entrever que su postura será la de esperar. De momento, hasta el sábado, para ver cómo supera Pedro Sánchez el Comité Federal convocado para ese día, y al que asisten buen número de los barones críticos con él. A partir de ahí, se verá. De momento, ya ha advertido que no renuncia a intentar formar gobierno, ni tampoco tiene «inconveniente» en hablar con Sánchez, que será su único interlocutor en el PSOE «mientras siga siendo su secretario general; no voy a zascandilear con nadie».

Euforia postelectoral

El presidente en funciones reunió ayer a su Comité Ejecutivo Nacional, en un ambiente de euforia por los resultados de Galicia - «excepcionales», los definió Rajoy. De hecho, Núñez Feijóo recibió decenas de felicitaciones de sus compañeros, y cuando se encontró con el presidente éste le dio la mano con cordialidad. También Alfonso Alonso recibió los parabienes de los suyos.

Rajoy aprovechó también para resaltar los datos del País Vasco, donde a pesar de perder un escaño, se consiguieron dos metas importantes, indicó: que el PP «puede ser clave y útil para la gobernabilidad» en Euskadi, y que se ha empatado a escaños con el Partido Socialista. Eso sí, en el PP todos los dirigentes consultados -empezando por los vascos- descartan la posible vía del PNV para acercarles a la gobernabilidad de España. Los tiempos, explican, son incompatibles; el gobierno vasco no se constituirá hasta noviembre, y antes no van a necesitar apoyos para nada, dado que la ley vasca permite la investidura con mayoría simple en segunda votación porque no se admiten más que votos favorables y abstenciones. El PNV, por tanto, no necesita del PP, y tampoco le hará falta su apoyo en un primer momento para aprobar, por ejemplo, presupuestos, dado que contará con el PSE para ello.

Prórroga de presupuestos

Rajoy se refirió ante su cúpula a la situación de bloqueo del país, y a la urgencia de encontrar una salida y tener un gobierno. Para «minimizar los daños» de la actual situación, anunció que va a aprobar la prórroga de los actuales presupuestos para 2017.

Se mantiene decdido a dar la batalla para formar gobierno, para lo que sigue creyendo que «con quien realmente se suma es con alguna suerte de colaboración por parte del PSOE». De paso volvió a denostar un posible gobierno alternativo como el que intenta Pedro Sánchez, porque «un gobierno así sólo puede ser producto de la aritmética», p ero «no con la razón y el respeto a la voluntad de los votantes».

No descartó volver a establecer contacto con Sánchez - «no tengo inconveniente en hablar con él»-, porque el presidente en funciones cree que «el PSOE es decisivo para formar gobierno». No obstante, explicó que «un día como hoy, a 24 horas de unas elecciones, no parece muy razonable que descuelgue el teléfono; podría ser malinterpretado», añadió.

El Comité Ejecutivo se celebró en un ambiente de optimismo, con un partido que se siente «rearmado» por los últimos resultados y donde, no obstante, siguen siendo conscientes de que dependen de terceros para lograr desatascar la situación a nivel nacional. De ahí la conveniencia de esperar acontecimientos antes de definir estrategias.

«Morir matando»

Los dirigentes populares coincidieron también a la entrada del Comité en los ataques a Pedro Sánchez, que según la presidenta madrileña Cristina Cifuentes quiere «morir matando», y a quien otros dirigentes como el riojano Pedro Sanz o el vasco Javier Maroto le aconsejaban «leer los signos que le están dando los ciudadanos», los resultados electorales, especialmente malos para su partido.

Alfonso Alonso se quejaba de la incoherencia del líder socialista, en un planteamiento muy similar al de Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso, para quien Sánchez quería «sorber y soplar» a la vez, algo físicamente imposible.

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