España

Rajoy convoca el congreso del PP con la incógnita en la secretaría general

Génova defiende el actual sistema de compromisarios frente al voto en primarias. «Hay que bajar ese suflé», indica la dirección nacional

El XVIII Congreso del PP se celebrará en febrero de 2017 en Madrid
El XVIII Congreso del PP se celebrará en febrero de 2017 en Madrid - ABC

Una vez proclamada la investidura de Mariano Rajoy y formado su equipo de Gobierno, el Partido Popular activó ayer la maquinaria interna hacia su XVIII Congreso, que tendrá lugar el próximo mes de febrero en Madrid y que, sin lugar a dudas, revalidará el liderazgo interno del presidente. La gran incógnita que deberá despejarse en el cónclave popular es si María Dolores de Cospedal se mantendrá en la secretaría general o habrá renovación al frente de Génova que ponga las bases, a más largo plazo, para preparar la sucesión de Rajoy. La propia Cospedal se encargó el viernes de alimentar el debate sobre quién estará al frente del futuro equipo de dirección del PP, asegurando en un corrillo informal con periodistas que seguirá ella. «No os vais a librar de mí», comentó nada más asumir la cartera de Defensa en el segundo Gobierno de Rajoy. Su aseveración suscitó el rechazo de quienes aspiran al poder interno y cuestionan que Cospedal pueda simultanear el mando en el PP y en Defensa.

Aplazar el debate de los nombres

Desde el partido se intentó ayer templar las habituales pugnas precongresuales, que encierran una carrera más de fondo por heredar el liderazgo en la era pos-Rajoy. En la pista muchos sitúan a la actual vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, sin perder la mirada al fortín electoral del PP, Alberto Núñez Feijoo. El número tres de Génova, Fernando Martínez-Maillo, afirmó que «es compatible» la alternancia de cargos político e institucional, como ya antes lo hicieron Álvarez Cascos y Javier Arenas. Aunque avisó de que el debate de nombres llegará en el congreso, no antes: «Aún no hay un candidato oficial», señaló. También el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, pidió prudencia. «Ya veremos en el congreso», dijo. Es entonces cuando el presidente proclamado nombrará, de entre su equipo de dirección, a su número dos.

Génova no ve con buenos ojos incorporar las primarias al partido. «Hay que bajar ese suflé», dice la dirección

Será la junta directiva nacional del partido la que designe el próximo lunes el comité organizador del XVIII Congreso, que se ha retrasado un año por el ciclo electoral y la situación de «interinidad» institucional en España. La demora ha jugado a favor del PP, ya que las aguas internas bajan mucho más pacificadas que en la primavera de 2015, cuando tocaba. Entonces, el PP sufrió la gran pérdida del poder institucional tras las elecciones autonómicas y municipales y exigieron «reacción» interna.

El lunes se decidirán las ponencias y los ponentes que definirán el credo político, económico o social del partido en los próximos años. Y ahí se esperan novedades. «No será un congreso de trámite. No será uno más», proclamó el vicesecretario de Organización del PP, quien subrayó que en la cita de febrero «se actualizarán mensajes y procedimientos». En cuanto al contenido político, se prevén cambios en asuntos de política social que el sector «renovador» del PP lleva meses preparando. Por ejemplo, relativos al asunto de la gestación subrogada, que el partido apoyó en la Asamblea de Madrid con mucha resistencia interna. El congreso pondrá a prueba las costuras ideológicas de los conservadores.

Se esperan debates sensibles en la ponencia social del partido. «No será un congreso de trámite»

Habrá que ver además si el PP se sube al carro de las primarias como sistema de elección de sus cargos orgánicos. Esta mecha ha prendido desde hace años en determinados sectores, liderados ahora por el PP de Madrid de Cristina Cifuentes. Sin embargo, en la dirección nacional no están tan seducidos por un modelo que «hace agua» y tienen dudas sobre si finalmente saldrá adelante, sobre todo tras comprobar la trayectoria reciente del secretario general de PSOE. Pedro Sánchez fue elegido por las bases en julio de 2014 y descabalgado por el aparato de Ferraz dos años y tres meses después. Esta cuestión estará con seguridad en la ponencia de los estatutos, aunque, de aprobarse, no entrarían en vigor en el congreso de febrero, si no a partir de entonces.

«En el PP hay urnas»

Génova volvió ayer a defender el sistema de votación por compromisarios, que es «tan democrático» como el de «un militante, un voto». Recuerdan que el modelo político español es, como el suyo, representativo. Los afiliados del PP pueden votar, ordenados por provincias, a los cerca de 2.500 compromisarios electos que participarán (serán más de 3.000, sumando los miembros natos). «En el PP hay urnas», insistió Maillo. Y concluyó: «Hay que bajar el suflé de las primarias».

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