El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy - EFE

Rajoy justifica la intervención en Cataluña: «La situación es límite»

El presidente elude hablar de un adelanto electoral antes de que su Gobierno apruebe las medidas este sábado

ENVIADA ESPECIAL A BRUSELASActualizado:

El presidente, Mariano Rajoy, ha eludido confirmar el escenario de adelanto electoral que el Gobierno trata de consensuar con PSOE y Ciudadanos, en el marco de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y ha emplazado hasta el sábado para conocer los acuerdos que apruebe el Consejo de Ministros. «Todas las medidas que adoptemos, se lo digo ahora con claridad, las anunciaremos mañana», ha señalado evitando referirse al anuncio de la dirigente de Ferraz Carmen Calvo, que esta mañana ha situado la convocatoria electoral para enero.

Rajoy sí ha aclarado que no hay marcha atrás y que el Gobierno actuará para devolver a Cataluña al orden constitucional, tras haber agotado Carles Puigdemont la paciencia del Estado y haber cerrado todas las salidas posibles. «Hemos llegado a esta situación porque han querido que llegáramos y mañana el Consejo de Ministros tomará mediadas para recuperar la legalidad y la normalidad institucional en Cataluña», ha asegurado en una rueda de prensa en Bruselas tras participar en el Consejo Europeo.

El jefe del Ejecutivo ha asegurado que la situación es «límite» y ha defendido que la respuesta del Estado es inexcusable porque España, como ningún otro gobierno europeo, puede tolerar que «una parte del país» se ubique fuera de la legalidad. «No puede haber un territorio donde el gobierno no cumpla la ley».

La crisis política catalana no ha sido asunto de la agenda europea, por ser una cuestión «nacional», pero sí ha levantado una gran expectación internacional, como se ha puesto de manifiesto en la sala de prensa, abarrotada. «Este es un asunto nacional, este es un asunto de España», ha recalcado agradeciendo, en todo caso, el apoyo recibido por sus colegas europeos y las instituciones comunitarias.

Rajoy ha tenido que despachar desde Bruselas varias preguntas sobre el uso de la fuerza policial el 1-O, que ha tenido gran eco internacional. El presidente ha defendido la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. «Han cumplido con su obligación y tienen el pleno apoyo del Gobierno de España y de su presidente», ha aseverado, molesto por el relato de la periodista sobre la represión del Estado en Cataluña. «No sé si me pregunta o hace afirmaciones para que yo actúe de comentarista», le ha replicado, para, en todo caso, aclarar que los únicos «responsables» de la alta tensión en la calle son los dirigentes de la Generalitat, que empujan a la sociedad contra la ley y la Policía.

«La articulación del 155 no presupone usar la fuerza, es un instrumento que está recogido en la Constitución, y que es similar en la constitución de diferentes paíes europeos», ha insistido ante la pregunta de si el Gobierno teme un escenario de agitación en las calles. Sí ha aireado cierta sorpresa al ser preguntado específicamente sobre si el Gobierno intervendrá la radiotelevisión catalana: «¿Quién los ha dicho? Yo ni confirmo ni dejo de confirmar. Las medidas las anunciaremos mañana», ha insistido.

Rajoy ha recalcado que son los los presidentes de la Generalitat y del Parlament los que han arrasado con los derechos de los ciudadanos, incluida la oposición. Y por eso el Gobierno intervendrá en Cataluña, sin determinar «el límite temporal». «Lo que importa es recuperar la legalidad y la normalidad institucional».

Tras incidir en la importancia de que las medidas del Ejecutivo estarán apoyadas por PSOE y Ciudadanos (el 72% de la representación en el Congreso), Rajoy ha recriminado a las fuerzas que, como Podemos, se sitúan «en situación de equidistantes». «No es aceptable, los Estados tienen la obligación de recuperar la legalidad».