España

¿Quiénes fueron invitados a la recepción en el Palacio Real?

Los Reyes reunieron a los representantes de la España plural de principios del XXI

Los Reyes ofrecieron una recepción en el Palacio Real - ERNESTO AGUDO

Por segundo año consecutivo, los Reyes recibieron ayer miércoles a sus invitados en un Palacio Real sin alfombras, y no era por la lluvia. De esta forma, no sólo se ahorraron tropezones sino que el saludo se aceleró y, en menos de una hora, Don Felipe y Doña Letizia estrecharon la mano de 1.300 personas. Así quedó luego más tiempo para hacer corrillos y constatar que, de un año a otro, hay estrellas que se apagan y, lo más asombroso, invitados que habían pasado inadvertidos en las recepciones anteriores se convierten de repente en el personaje más buscado.

Si el año pasado el protagonista de la recepción de la Fiesta Nacional fue un Albert Rivera que soñaba con conseguir en las urnas los cinco millones de votos que le atribuían las encuestas, y hace dos años lo fue un Pedro Sánchez que se estrenaba como secretario general del PSOE; en esta ocasión todas las miradas se centraban en Javier Fernández, un habitual de la Fiesta Nacional como presidente del Principado de Asturias, pero al que su nueva condición de presidente de la gestora socialista le convertía, en contra de su voluntad, en el centro de atención.

La recepción se dividía en dos frentes: el de los prudentes, que se resistían contra viento y marea a hacer declaraciones políticas en un día tan especial como la Fiesta Nacional y en presencia de los Reyes, y el de los que aprovecharon la asistencia de periodistas para hacer oír su voz.

Aunque al Palacio Real no le faltan salones, casi todos los invitados se concentraron en el Comedor de Gala, donde se encontraban los Reyes saludando a todos los asistentes. En este inmenso salón caben mil personas de pie, pero estaban tan apretadas que era muy difícil moverse, especialmente para los camareros que servían el cátering. Una de las invitadas se desvaneció -probablemente por una bajada de tensión- y la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, que es médico y se encontraba muy cerca de ella, acudió inmediatamente en su ayuda, aunque en seguida aparecieron otros dos médicos más, el de la Casa del Rey y el de Patrimonio Nacional.

En busca de alguna pista

Mientras los periodistas rodeaban a los políticos que podían dar alguna pista sobre la posible investidura, Don Felipe, por un lado, y Doña Letizia, por otro, hablaban con sus invitados, representantes en su mayoría de la España plural de principios del siglo XXI. Además de las altas autoridades del Estado, había artistas, aristócratas, empresarios, representantes de ONG, académicos, artistas, médicos y músicos. Entre otros, se encontraban el bailarín y coréografo Víctor Ullate, la actriz Ángela Molina y el compositor Cristóbal Halffter, y periodistas como Carlos Herrera, Ignacio Camacho, Hermann Terstch, Susanna Griso, Ana Rosa Quintana y Nieves Herrero.

Una amplia representación del Cuerpo Diplomático acudió a la recepción del Palacio Real. Entre ellos, James Costos, que asistió ayer a su última Fiesta Nacional como embajador de Estados Unidos en Madrid. También había políticos de todos los tiempos desde que se restauró la democracia, como José Pedro Pérez Llorca, Rodolfo Martín Villa, Juan Antonio Ortega o Landelino Lavilla, y ex jefes de la Casa del Rey, como Alberto Aza y Fernando Almansa.

Los Reyes también invitaron a los representantes de las distintas confesiones religiosas. Entre éstas, asistieron el presidente y el portavoz de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez y José María Gil Tamayo, y al arzobispo de la Iglesia Ortodoxa, monseñor Polycarpo.

Entre los nuevos invitados se encontraban el presidente y el vicepresidente de la Asociacion de Víctimas de la Talidomida de España (Avite), José Riquelme y Rafael Basterrechea, muy contentos porque los Reyes se hubieran acordado de ellos.

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