Así quedaría el Congreso con la reforma de la ley electoral de Podemos y Ciudadanos

El PP sería el más perjudicado y el centro-derecha sería incapaz de investir a un candidato

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Ciudadanos y Podemos buscan un acuerdo para reformar la ley electoral con el fin de reducir la distancia con el PSOE y con el Partido Popular, a quienes consideran beneficiados por el actual sistema de reparto de escaños. Este jueves ambos partidos inician la negociación, ante los recelos de socialistas y populares.

La propuesta principal de Podemos es el cambio en el método de asignación de escaños. Actualmente, en España se fija mediante la ley D’Hondt, cuya fórmula favorece al partido más votado de cada circunscripción. La fórmula que la formación morada ha puesto encima de la mesa es la ley Sainte-Laguë, más proporcional. Es el método aplicado en Alemania y en los países escandinavos, entre otros.

La relación de fuerzas entre el centro-derecha y la izquierda apenas sufriría variación, pero sería suficiente para que fuera prácticamente imposible investir a un candidato del PP. El actual acuerdo con Ciudadanos sería insuficiente, puesto que juntos sumarían 166 escaños, frente a los 169 actuales. Ni siquiera serviría con el apoyo del PNV y Coalición Canaria para alcanzar la mayoría en el Congreso, 176 escaños. Entre todos ellos sumarían 171 escaños, puesto que el partido de Albert Rivera crecería a costa del de Mariano Rajoy, y el PNV se dejaría un escaño con el cambio.

Actualmente, el hemiciclo se reparte así, con los votos de las elecciones generales de 2016 y el actual sistema de reparto de escaños, la ley D’Hont: PP, 137 escaños; PSOE, 85; Unidos Podemos, 71; Ciudadanos, 32; ERC, 9; PDeCat, 8; PNV, 5; EH-Bildu, 2; y Coalición Canaria, 1.

Con esos mismos votos del 26-J, pero con el sistema de reparto de escaños Sainte-Laguë, que pretende Podemos, el hemiciclo quedaría así repartido, según los cálculos realizados por ABC: PP, 122 escaños; PSOE, 84; Unidos Podemos, 77; Ciudadanos, 44; ERC, 9; PDeCat, 7; PNV, 4; EH-Bildu, 2; y Coalición Canaria, 1.

Reparto de escaños

El PP tendría 15 escaños menos. Perdería un representante de las provincias de Almería, Huelva, Sevilla, Teruel, Santa Cruz de Tenerife, Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Toledo, Burgos, Salamanca, Segovia, Badajoz, La Coruña, Orense, Madrid y Alicante. Y ganaría un escaño en dos provincias donde actualmente no tiene representación: Gerona (se lo quitaría a PDeCat) y Guipúzcoa (en detrimento del PNV).

El PSOE apenas tendría variación, tan solo un escaño menos de los actuales. Perdería un representante en Ciudad Real, Cáceres y Pontevedra; pero ganaría, a costa del PP, un escaño en Santa Cruz de Tenerife y otro en Alicante.

Unidos Podemos pasaría de 71 a 77 escaños. Obtendría un escaño más en Almería, Teruel, Ciudad Real, Cáceres, Guadalajara y Orense. Todos actualmente son del PP, excepto los de Cáceres y Ciudad Real, hoy socialistas.

Ciudadanos sería el partido más beneficiado en caso de aplicar la ley Sainte-Laguë. Pasaría de sus actuales 32 diputados a 44. Ganaría un asiento en Huelva, Sevilla, Albacete, Ciudad Real, Toledo, Burgos, Salamanca, Segovia, Badajoz, La Coruña, Pontevedra y Madrid. Todos son actualmente del PP, excepto el de Pontevedra, en manos del PSOE.

Los partidos regionales apenas sufrirían cambios. ERC, EH-Bildu y Coalición Canaria mantendrían su representación actual: nueve, dos y un escaño respectivamente. PDeCat perdería un asiento en Gerona a favor del PP, al igual que el PNV en Guipúzcoa. Quedarían con siete y cuatro escaños respectivamente.

Otras propuestas

Otras vías de estudio abiertas por Podemos para la reforma electoral son el cambio de la circunscripción provincial a la autonómica, y la ampliación del número de diputados de los actuales 350 a 400 para ganar proporcionalidad. La primera opción tiene el obstáculo de que necesitaría modificar la Constitución, un camino imposible sin la participación de los partidos mayoritarios. La vía de ampliar el número de escaños contradice el principio de austeridad, así que su recorrido es también improbable.