España

El PSOE da la espalda a Fernández Díaz como presidente de la Comisión de Exteriores

El PP denuncia la ruptura del pacto en el reparto institucional del Congreso. Podemos, ERC y Convergencia no apoyarán al ex ministro; PNV lo medita.

Fernández Díaz hace entrega del traspaso de la cartera de Interior a Zoido
Fernández Díaz hace entrega del traspaso de la cartera de Interior a Zoido - ÁNGEL DE ANTONIO

Sables en alto en el Congreso de los Diputados por el nuevo destino del exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. El PP ha decidido reubicarle la próxima semana en la presidencia de la Comisión de Asuntos Exteriores -una de las más codiciadas- en sustitución del que fuera tercera autoridad del Estado, Jesús Posada. Un cargo al que, en teoría, podría acceder sin problemas. No en vano, al inicio de la legislatura, y como es tradición, todos los grupos de la Cámara alcanzaron un gran acuerdo institucional para repartirse las presidencias de las distintas comisiones. Cada partido es soberano de decidir cuál es su candidato para cada órgano y los demás le apoyan sin fisuras, en un gesto que busca reforzar la solvencia de la institución.

Sin embargo, todos los partidos de la izquierda se han revuelto contra la candidatura de Fernández Díaz. El PSOE votará en blanco -no existe el voto en contra- para dar la espalda al ex ministro. Argumentan que no se trata de un candidato «normal» sino de un exministro que acaba de ser reprobado en el Pleno del Congreso. Fue el pasado octubre por sus polémicas conversaciones con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, que también han provocado la luz verde de una comisión parlamentaria de investigación cuyos miembros se conocerán este mismo lunes.

«Todos perdemos»

Para el PP esta salida equivale a romper el acuerdo institucional alcanzado. «Respetar los acuerdos es una base fundamental del parlamentarismo y la democracia. Si todos empezamos a plantear dudas sobre la solvencia de los presidentes de comisión la única que saldrá perdiendo será la institución. No beneficia a nadie. Es un incumplimiento tajante», subrayan fuentes populares.

Los socialistas lo niegan y se defienden argumentando que están respetando ese mismo pacto por cuanto no van a presentar un candidato alternativo a Fernández Díaz y que, al no existir voto en contra, tiene el cargo asegurado. «Va a ser presidente de la Comisión sí o sí. El acuerdo es que ése cargo esté en manos del PP y así va a ser», sostienen. Los populares advierten, en cambio, de que se trata de un «mal precedente» que se puede volver en contra del PSOE del futuro. Sin ir más lejos, la dirección socialista tiene que decidir si retira o no a su número 2 por Madrid, Margarita Robles, la presidencia de la Comisión de Justicia por saltarse la disciplina de voto en la votación de investidura de Mariano Rajoy. Si se inclina por ello, tendrá que promover un cambio en la presidencia de la comisión, y el PP podría considerarse legitimado para no apoyar al nuevo candidato.

Presión sobre Podemos

Pero aunque la posición del PSOE no ponga en peligro el nuevo cargo de Fernández Díaz, a nivel de imagen, su voto en blanco será un tachón en la hoja de servicio del ex ministro ya que entre los partidos de la izquierda los populares no encontrarán ningún otro aliado. Podemos y los partidos independentistas catalanes -ERC y el PDECAT, la antigua Convergencia- van ya un paso por delante del PSOE, y tienen decidido votar en blanco con los mismos argumentos que esgrime el PSOE. Es precisamente esta presión de la izquierda radical, la que amenaza una vez más, con extremar la posición de los socialistas. «Sin Podemos, estamos convencidos de que no hubiera habido problema. Este pacto viene de muy atrás, de muchas legislaturas y siempre se ha respetado, porque es a largo plazo. El PSOE sabe lo que significa pero los partidos antisistema no y el riesgo ahora está en que le arrastren a posiciones que no comparte, pero que abraza para evitar que Iglesias le robe más espacio», sostienen fuentes del PP.

Es más, Podemos está intentando que los socialistas presenten a un candidato alternativo para evitar que Fernández Díaz salga elegido. Esta maniobra sería una vulneración en toda regla del acuerdo institucional porque supondría no solo dejar al candidato popular sin apoyo, sino arrebatar a este partido la presidencia del órgano. Por ello, ha sido descartada por los socialistas, pero es una muestra evidente de la presión que ejerce Podemos desde la izquierda radical.

Ciudadanos y PNV dudan

Salvo Ciudadanos el PP tiene así pocos aliados potenciales donde recolectar apoyos. Incluso la formación naranja no aseguraba ayer con certeza su voto a favor del ex ministro. «Nuestra posición es respetar el acuerdo alcanzado por todos los grupos parlamentarios», señalan desde este grupo, tras considerar que un voto en blanco no equivale a romper el acuerdo. El PNV, por su parte, aún no ha desvelado su posición, pero la puerta al voto en blanco también está abierta. Fuentes de esta formación recuerdan que en varias ocasiones han solicitado la dimisión de Fernández Díaz y que su portavoz, Aitor Esteban, ha calificado la gestión del político catalán de «nefasta». Si el PSOE, Ciudadanos y el PNV votan en blanco, Fernández Díaz sería el presidente de Comisión elegido con menos apoyos en la historia de la democracia.

La votación sobre Fernández Díaz tendrá lugar la próxima semana, según fuentes parlamentarias. La Mesa de la Comisión de Exteriores ha convocado a los miembros de este órgano a una sesión urgente mañana, de manera que la votación podría convocarse para el martes por la mañana o a lo largo del miércoles. Hasta ahora el acuerdo para el reparto de las comisiones ha funcionado hasta tal grado que la composición de las últimas ni siquiera ha requerido de votación, al aceptar todos los grupos, sin fisuras y de manera previa, el candidato propuesto por el partido correspondiente.

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