Ramón Espadaler y Miquel Iceta charlan durante un acto este miércoles en Barcelona - ABC

Primer movimiento para atraer el voto del nacionalismo moderado

Unió obtuvo más de cien mil votos en 2015, y el PSC quiere hacerlos suyos el 21-D

BarcelonaActualizado:

El partido político con más votos que se quedó sin representación en el Parlamento de Cataluña en las elecciones autonómicas de 2015 fue Unió Democràtica de Catalunya (UDC), que obtuvo 103.293 apoyos (el 2,51% del total). El «nacionalismo moderado» quedó sin voz parlamentaria por primera vez tras la restauración democrática. La cita de 2015 fue en clave «plebiscitaria» para los partidos nacionalistas y ello dio lugar a la creación de Junts pel Sí (JpS), una coalición que, debido a su exigencia independentista, «expulsó» a UDC del panorama político.

Para el 21-D, sin embargo, no está previsto que los electores puedan escoger una papeleta «unitaria independentista», por lo que todos los partidos aspiran a situarse como aglutinadores de más sensibilidades políticas que las estrictamente propias de la marca tradicional. Ademas, el «proceso secesionista» está noqueado y se augura un electorado huérfano.

Así lo defiende Narciso Michavila, presidente de GAD3, empresa dedicada al análisis electoral: «Hay una demanda social por el nacionalismo moderado. Estamos detectando un electorado huérfano».

En el PSC han hecho cálculos y consideran que, en una sociedad tan polarizada como la catalana actual, sumando a exdirigentes de UDC, como Ramon Espadaler, el último líder de los socialcristianos, suman más de lo que podrían perder por incluir en su lista electoral a políticos de corte conservador.

Esta tesis socialista se sustenta, también, haciendo una lectura generosa del último barómetro del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat, que señala que el 21,9% de los catalanes está a favor de constituir Cataluña como «un Estado dentro de una España federal», tesis clásica defendida por UDC. Además, la hipótesis se refuerza porque el 11,6% de los votantes de JpS están por alejarse del secesionismo y apostar por este tipo de relación «confederal» Cataluña-España.

«Iceta ha sabido ver muy bien la jugada, con el fichaje de Espadaler», añade Michavila, preguntado por ABC. Con este análisis sobre la mesa, en juego estarían más que los 103.293 votos de UDC en 2015, pues habría que sumar los desencantados de JpS. Y no hay que olvidar que el PSC obtuvo hace dos años 523.283 apoyos, por lo que los socialistas quieren atrapar ese aumento del 20% que supondría respecto a su electorado en autonómicas.

Plataformas políticas

Al margen de Units per Avançar, marca que lidera Carlos Losada, profesor de Esade, el entorno catalanista con margen con el «nacionalismo moderado» se encarna en otras tres plataformas: Lliures, partido liderado por Antoni Fernández Teixidó; La Tercera Via, plataforma cercana al PSC; y Portes Obertes del Catalanisme, asociación de seguidores de UDC y PSC.