Rajoy, en el acto de impulso al español en el Reina Sofía - Jaime García

El PP zanja el culebrón sucesorio: «Mariano renovará a Rajoy»

El presidente confirma que su afán es repetir y Génova lo bendice: «Es el mejor candidato»

MadridActualizado:

Hay dos expresiones que el PP maneja como malabares cada vez que se requiere interpretar al jefe. Una es para cuando ni siquiera su equipo intuye qué hará: «Lo que sabe Mariano no lo conoce Rajoy», repiten. Y la otra, a la que un diputado recurría ayer en el Congreso, es que «Mariano sucederá a Rajoy», un juego que les permite zanjar el eterno debate sucesorio. De momento, Génova aparca el culebrón porque el presidente insiste en que seguirá. El PP cree tener en él a su «mejor candidato» y quien discrepa no lo hace en público. «Tiene todo el derecho», coinciden los dirigentes pese a los nervios de algunos por el avance de Ciudadanos en las encuestas. «Mientras él tenga ganas nadie duda de que seguirá», asumen sus colaboradores en Génova y en el Gobierno, donde miran con desdén cómo también en 2015 hubo quien insinuó que era hora de hacerle la cama y dar paso a nuevos liderazgos que neutralicen mejor a Albert Rivera.

Rajoy ya ha dicho muchas veces que se siente «en forma» y está convencido de que su bagaje al final de la legislatura será bueno, más en lo económico. Ayer se explayó en sus planes y demostró a los suyos que está pegado a la realidad, que no se atornillará, pero que sigue confiando en su capacidad para conducir España y sacar el mejor resultado electoral para el PP.

«Mi idea a fecha de hoy es intentar repetir de candidato. Claro, tiene que querer mi partido y vamos a ver cómo evolucionan las cosas, pero yo desde luego lo intentaré porque creo que caminamos en una buena dirección», contestó en OndaCero a la pregunta de qué factores marcarán su decisión. Esta es su ecuación: el curso de la economía, que el PP prevé boyante con 20 millones de empleados en 2020; Cataluña, que es el gran quebradero de España pero al que Rajoy está convencido de haber dado la respuesta correcta, y la construcción de la Unión Europea, en la que ve reconocido su liderazgo.

No hay lugar a la interpretación, aseguraron en la sede nacional y en el grupo del Congreso. «Rajoy nos ha dejado bien claro que ese debate no está abierto y nos centra en los importante, que es seguir trabajando por el interés general y no por el personal», resumió un cargo de la dirección. «Es una obviedad que Rajoy consultará al partido, pero nuestros estatutos fijan que el candidato es el presidente nacional. Y salvo que él se quiera ir o el partido lo eche, que no es el caso, seguirá», apuntó un portavoz de Génova.

El «monotema» de la corrupción

«Tenemos jefe para rato», repitió otro dirigente convencido de que no les fallará. «Si no me sintiera apreciado figúrese los demás. Pregúntele al señor Rivera, Sánchez o Iglesias, esos ya estarían en la indigencia», contestó Rajoy en otro momento de la entrevista en la que dribló el asunto de la corrupción. Su estrategia esquiva con el «monotema», como lo tildó ayer, es justo la que mayor controversia suscita internamente. Génova sabe que es su talón de aquiles, el punto débil por el que la oposición y en especial Cs, le muerde. El jefe defiende que hay que sustraerse y centrarse en explicar los temas que más afectan a la gente en sus vidas -el paro, las pensiones-; mientras, el sector renovador pide más contundencia.