CISPP y Ciudadanos, condenados a entenderse

El partido de Rivera sube y se sitúa segundo, a 1,6 puntos de los populares

El PSOE cae a la tercera posición, en un escenario electoral abierto

MadridActualizado:

El Partido Popular resiste a duras penas en primera posición, seguido muy de cerca no solo por Ciudadanos, sino también por el PSOE y Unidos Podemos, según el último barómetro del CIS. En realidad, entre el primer partido y el cuarto solo hay 4,4 puntos de diferencia en estimación de voto, lo que deja un escenario aparentemente abierto ante los más de dos años que quedan de legislatura, siempre que Mariano Rajoy no decida poner punto final antes.

Un mes en política es un mundo. Dos años es un tiempo imprevisible. Cualquiera de los cuatro primeros partidos podría dar la vuelta a la situación. Pero por ahora lo que hay son tendencias de voto, y estas hablan muy alto y claro. Hay un partido que cae sin parar, que es el PP, y otro que se nutre de ese derrumbe y no deja de subir, que es Ciudadanos. Si la tendencia se mantiene, es cuestión de tiempo que el partido de Rivera se consolide en primera posición, algo que otras encuestas ya están reflejando desde hace semanas.

Lo que las tendencias de voto dicen también es que el voto de centro derecha, la suma de PP y Ciudadanos, se mantiene casi intacto, muy por delante de la izquierda: ahora mismo sumaría el 46,4 por ciento, lo que podría traducirse, posiblemente, en una mayoría absoluta en el Congreso. En el anterior barómetro, el centro derecha sumó el 47 por ciento. Y en las elecciones generales de junio de 2016, el 46 por ciento. Como se ve, el voto sumado es prácticamente idéntico, con pequeñas variaciones.

Izquierda atascada

El escenario está abierto, pero no tanto, como se ve también en las tendencias de la izquierda. El PSOE sigue atascado, y Unidos Podemos apenas consigue rascar algún voto a los socialistas. Entre los dos sumarían un 41,6 por ciento de estimación de voto. En abril, alcanzaron entre ambos el 42,1 por ciento. Y en las elecciones generales, un 43,78 por ciento.

Los bloques, de centro derecha e izquierda, están consolidados y lo que se está produciendo es un reajuste con los nuevos partidos. El bipartidismo es cosa definitivamente del pasado.

Este barómetro se realizó entre el 1 y el 10 de abril, con 2.466 entrevistas hechas. Justo en ese momento, el PP sufría ya un desgaste añadido por la polémica del máster de Cristina Cifuentes, aunque quedaban aún algunas semanas hasta que se hiciera público el vídeo del supuesto hurto en un supermercado, y la inmediata dimisión de la presidenta regional madrileña. En ese contexto, el PP obtiene su peor dato de la serie histórica del CIS.

Los populares se quedan ahora en un 24 por ciento de estimación de voto. Nunca cayeron tan bajo, y nunca un partido ganador se quedó con un porcentaje de votos tan pírrico. El PP llegó al 25,6 por ciento de estimación de voto en el barómetro del CIS de abril de 2015. Unos meses después ganaría las elecciones, sí, pero España entraría en un bloqueo político sin precedentes.

Trasvase de votos

Desde las elecciones de junio de 2016, el PP se ha dejado por el camino nueve puntos en estimación de voto. Desde enero ha perdido 2,3. ¿Dónde han ido sus votantes fugados? Las cuentas cuadran casi a la perfección si se mira a Ciudadanos.

El partido de Albert Rivera, con un 22,4 por ciento, supera ya al PSOE y pisa los talones al PP. Sube 9,4 puntos de las generales, y 1,7 desde el barómetro del CIS de enero. El trasvase del PP a Ciudadanos, como se ve, sigue totalmente abierto. El partido naranja se alimenta principalmente de votantes del centro derecha. Su política de pactos, o su ambigüedad en este terreno, si no es claro desde el principio, podría ser uno de sus puntos débiles.

Los populares siguen confiando en que la buena marcha económica, la estabilidad política que se logrará por la previsible aprobación de los Presupuestos, y lo que consideran «normalización» de Cataluña, si se forma un Gobierno dentro de la ley, les acabará beneficiando. De momento es Ciudadanos el que está aprovechando la evidente debilidad política del Gobierno del PP para obtener ventaja.

La suma de PP y Ciudadanos supera a PSOE y Unidos Podemos por 4,8 puntos. En enero, la diferencia era muy parecida: 4,9 puntos. Y en las generales, hace casi dos años, eran 2,29 puntos. La distancia, pues, es bastante superior respecto a las elecciones, aunque sigue siendo ajustada.

El PSOE, en este último barómetro del CIS, cae al 22 por ciento de estimación de voto, frente al 23,1 por ciento de enero, y al 22,63 por ciento de las elecciones. El partido que lidera Pedro Sánchez no ha conseguido remontar nada con el regreso de su secretario general. Ni ha sabido aprovechar el lento desgaste del Gobierno de Rajoy. Lo único que ha logrado mantener es su hegemonía en la izquierda, aunque ni siquiera esta parece tenerla asegurada.

Podemos, cuarto

La formación que lidera Pablo Iglesias, con sus marcas territoriales incluidas, se consolida en cuarta posición, con un 19,6 por ciento de estimación de voto. Gana seis décimas desde el mes de enero, pero sigue por debajo de su resultado real en las urnas, cuando obtuvo un 21,15 por ciento de los votos. En el barómetro aparece solo a 4,4 puntos del partido ganador, el PP, pero ese dato puede mover a engaño, porque el estancamiento de los populistas se confirma encuesta tras encuesta, y quizás con variaciones a la baja.

Iglesias no puede endosar la caída de su partido a las marcas territoriales, pues estas se mantienen con muy pocas variaciones. Es la matriz de Podemos la que registra la mayor pérdida desde las generales: 1,5 puntos.

La particular batalla entre los partidos independentistas catalanes está presente en esta encuesta. ERC se consolida como partido líder de los separatistas, por delante del PDECat, la antigua Convergencia, hace pocos años en cabeza sin rival. El partido de Junqueras consigue un 3 por ciento en estimación de voto, cuatro décimas menos que en enero, pero por encima del 2,63 por ciento de las generales.

El partido de Puigdemont, PDECat en el Congreso, se queda en el 1,7 por ciento, tres décimas menos que en enero y que en las generales. Los dos partidos independentistas retroceden siete décimas en solo tres meses, en pleno bloqueo político en Cataluña, por no presentar un candidato a la Presidencia de la Generalitat dentro de la ley.

La «cocina» del CIS

En el barómetro del CIS se incluye el dato de «intención directa de voto», que no es más que una respuesta espontánea de los encuestados, sin cruzarla con otras variables. En intención directa, Ciudadanos llega al 16,1 por ciento, por delante del PSOE (13,5), el PP (12,1) y Unidos Podemos (11,3). El CIS advierte de que ese dato, por sí mismo, no aporta «ninguna proyección de hipotéticos resultados electorales». Esta sería el resultado de cruzar otras variables. Lo que se conoce como «cocina», y que está presente en todos los estudios demoscópicos.