Agentes de la Policía Nacional sacan cajas de una vivienda registrada en Algeciras, en la operación en la que fue arrestado el narco Sito Miñanco - EFE

La Policía confiscó casi cinco toneladas de cocaína durante la investigación a la red de Sito Miñanco

A pesar de haber estado 16 años en prisión, el mayor capo de la coca de la historia de España mantuvo contactos con los cárteles colombianos, que intesificó tras conseguir el régimen abierto

MadridActualizado:

La Brigada Central de Estupefacientes de la Comisaría General de Policía Judicial celebró ayer su 50 aniversario de dos formas distintas: con un solemne acto al que asistió el Rey y con el desmantelamiento de la red que José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, probablemente el capo de la cocaína más importante de la historia de España, había tejido desde que en 2015 comenzara a disfrutar del régimen abierto supuestamente para trabajar como vigilante en un aparcamiento de Algeciras. La investigación, que se ha prolongado durante más de dos años, acabó ayer con cerca de 40 detenidos en Andalucía, Madrid y Valencia, entre ellos el capo de la organización; su lugarteniente, el colombiano Enrique García Arango, alias Quique; Ramiro Somoza Núñez, otro de los históricos del narcotráfico gallego; David Pérez Lago, hijastro de Laureano Oubiña y una hija de Miñanco.

Lo que más llama la atención, y demuestra el nivel criminal de Prado Bugallo, es que haya sido capaz de mantener contactos privilegiados con los narcos colombianos a pesar de haber estado 16 años entre rejas. No solo se fían de él; también lo respetan y por eso trabajan con su organización. Es más; fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC explican que cuando Miñanco aún seguía en prisión era capaz de organizar operaciones de tráfico de drogas.

Cúpula de la organización

Lo mismo puede decirse de su mano derecha, el colombiano Enrique García Arango, arestado en Madrid, quien como su jefe ha pasado largos años en prisión, precisamente por un cargamento de droga supervisado por Miñanco. En su país mantenía relaciones muy útiles para la red y por tanto su trabajo era imprescindible. En cuanto a Ramiro Somoza Núñez, detenido en Villagarcía de Arosa, ha cumplido condena por ser el máximo responsable de un alijo de 1.500 kilos de cocaína intervenidos en 2003 a bordo de un barco en aguas del Atlántico.

Detención de Sito Miñanco
Detención de Sito Miñanco

Este triunvirato forma la cúpula de la organización, pero también llama la atención que entre los detenidos se encuentre David Pérez Lago, hijastro del histórico Laureano Oubiña, quien fuera propietario del Pazo Bayón. Pérez Lago, según las fuentes consultadas, estaría atravesando por dificultades y esa fue la razón por la que decidió unirse a la organización de Sito Miñanco, a quien conocía desde hacía mucho tiempo. Habría aportado lancheros, que son los encargados de hacer el transporte final desde el barco en el que viaja la droga hasta la costa. Finalmente, la hija del principal capo está acusada de operaciones de blanqueo.

Riesgos compartidos

La trama desarticulada organizaba los transportes de la cocaína de los cárteles colombianos, pero no se limitaba a eso. Según la investigación, en los cargamentos también incluían mercancía suya, de modo que si los primeros querían introducir dos toneladas la red de Miñanco incluía una más de su propiedad. Así se aseguraba aumentar exponencialmente el beneficio y la complicidad de los cárteles, que veían cómo los españoles compartían con ellos el riesgo de que hubiera pérdidas.

Sito Miñanco no centraba su actividad en un solo transporte, sino que su red supervisaba varios «negocios» a la vez, lo que da idea de su capacidad. Hace un par de meses la Policía intervino al grupo en aguas próximas a Portugal un barco con 4.000 kilos de cocaína y en otra operación, realizada en Holanda, cerca de 700 más. Las detenciones de ahora son consecuencia de esas operaciones.

Una vez que la cocaína llegaba a España la cocaína era almacenada en naves que la organización tenía tanto en Galicia como en Madrid. Esos inmuebles eran vigilados por ciudadanos búlgaros, los machacas de la red criminal, para evitar robos de otras bandas u otras sorpresas desagradables. Asimismo, en los inmuebles se hacía el reparto de la mercancía.

El siguiente paso era el del blanqueo de los beneficios. Para ello Sito Miñanco controlaba numerosas sociedades, en ocasiones con personas interpuestas, que utilizaba para hacer la ingeniería financiera necesaria para lavar el dinero de la droga.

Las fuentes consultadas por ABC destacan que se trata de una investigación muy compleja por las medidas de seguridad que adoptaban los sospechosos. De las intervenciones telefónicas no se ha conseguido resultado alguno, ya que las comunicaciones eran siempre cara a cara. Para ello los capos hacían múltiples viajes. Además, descifrar el entramado societario también ha sido un trabajo complicado.

La operación ha sido dirigida por la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, titular del Juzgado Central 3 de instrucción. Ella decidió el día para hacer la operación. Ayer, muchos de los 120 hombres y mujeres de la Brigada Central de Estupefacientes o pudieron estar en el acto del 50 aniversario por estar de servicio. Don Felipe no se olvidó de ellos en el brindis, además de acordarse de los dos geos heridos durante los arrestos.